10.11.08






N° 80
Noviembre de 2008


Así será la plaza
Imagen del proyecto de diseño ganador del concurso para la construcción de la plaza Mariano Boedo. Perspectiva de Loria vista desde Carlos Calvo.






SUMARIO

El siglo quemero
Sobre los 100 años de Huracán escriben
Homero Manzi, Mario Bellocchio (el “Cuervo”) y Diego Ruiz (el “Quemero”)

Callejeando historia
José Hernández y los dos “Martín Fierro”
Diego Ruiz

El circo
Recuerdo al carromato corcoveando...
Jorge Garnica

Inseguridad: caretas, hipócritas, desmemoriados y otras yerbas
Leonardo Busquet

¿Comunicación?
...la vedette de fines del siglo XX y comienzos del XXI: el teléfono celular
Elsa Falcó

Recuerdos hechos juguete
¿Quién dijo que el reloj no tiene marcha atrás?
Entrevista de Mario Bellocchio

Comisión Plaza
Resumen de la reunión de Comisión Plaza del día miércoles 5 de noviembre:
Patricia Roselló

Formalidad
La elección de la Comisión Directiva y Revisora de Cuentas de la “Asociación Civil Cultural-ambiental Todos por la Plaza de Boedo”.
Mario Bellocchio

Congreso Argentino de Cultura
Fue observada con mucha atención la experiencia presentada acerca del trabajo que realiza en nuestro barrio la Red de Cultura de Boedo
Ildefonso Pereyra

Volver a casa
Recuerdo el día en que el señor Bustos se me acercó para pedirme un favor. En realidad tres favores.
Edgardo Lois

POEMA
Soneto - Enrique Banchs

EDITORIAL
Democracia
Mario Bellocchio

VER, LEER Y ESCUCHAR
Espacio de crítica literaria, teatral y de ediciones musicales

El poema de Juan Vedera

CULTURA GRATUITA
Guía de actividades culturales barriales que no requieren erogación alguna





El siglo quemero
1908 es el año fundacional de dos instituciones barriales que afianzaron la identidad de su entorno. Y no sólo en fútbol. Algo que no debería perderse de vista en tiempos de controversias


Hubo un tiempo en que Boedo era una avenida con renombre y Parque de los Patricios un predio verde cercano al Boedo fundacional. No había más límites que los que ponían sus celosos habitantes, proclives al orgullo barrial más que a las disposiciones —entonces inexistentes— de fronteras precisas. En aquel lejano 1908 nacían dos pasiones futboleras que hoy los mediocres de siempre transforman en hospital —y más de una vez en cementerio— para los cultores e inocentes de la rivalidad. La historia no reconoce a la delincuencia con “bandera, gorro y vincha” como redactores de su decurso. Las raíces identifican ámbitos, protagonistas, pertenencias a los que aquellos límites imprecisos —bienvenidamente imprecisos— contribuían a aunar y compartir. San Lorenzo nacía “de Almagro”. Pompeya sólo quedaba a unos pasos por Boedo-Sáenz. Decía Manzi: “Boedo era algo así como un paso pesado que diera Puente Alsina para llegar al centro, como también el tránsito obligado de las gentes del centro cuando querían acercar el alma hasta el Riachuelo...”. El Quemero Mayor se criaba con el Globo —salido de la entraña materna exactamente un año antes que Huracán— y le cantaba a San Juan y Boedo con la pasión sólo desbordada en los noventa minutos en que rodaba “la de tientos” en los clásicos. Y lo amamos sin retaceos ni miserias de pasiones enfermizas.
Bienvenido, Homero, como alma de concordia, como pintor de raíces barriales —orgullosas raíces— que no detienen el homenaje y el respeto por otras tan valiosas como la nuestra.
Mario Bellocchio (el “Cuervo”)

El Huracán del Siglo
Diversos son los orígenes de nuestros clubes de fútbol. Los más antiguos reivindican su raíz ferroviaria en una época en que las empresas, los ingenieros y los técnicos eran en su mayoría ingleses; otros han olvidado sus orígenes masónicos o socialistas... Pero algunos reconocen el quizá más hermoso comienzo, un aula, como el legendario Alumni de Watson Hutton, el San Lorenzo de la escuelita del padre Massa, o Huracán, surgido del colegio que Abraham Luppi fundara en Pompeya para los hijos de los obreros de su curtiembre. Fue un grupito de estos alumnos, que solía entreverarse en homéricos picados en un potrero de Cachi entre Traful y Ancaste, quien decidió fundar un club el 25 de mayo de 1907 bajo el pintoresco nombre de “Verde esperanza y no pierde”. Como hubiese dicho Borges, los años no dejan ver los detalles y las versiones son varias, pero la tradición quiere que estos muchachos fueran a encargar un sello —¡signo de institucionalización!— a la librería de Richino, en Sáenz y Esquiú, y que el buen hombre les aconsejase un nombre más adecuado, como el del globo aerostático que por entonces volaba Jorge Newbery en la cima de su popularidad. La sugerencia fue escuchada y el sello fue confeccionado consignando correctamente el domicilio social, “Ventana 859”, pero con una pequeña errata: “Club El Uracán”. El error era tremendo, rehacer el sello era inaccesible para los bolsillos flacos de nuestros fundadores, pero argumento va y argumento viene consiguieron una rebaja en el precio de la indispensable almohadilla. ¡Oh tiempos...!
El club ya vivía en los hechos y en el potrero, pero era necesario darse autoridades, llevar libros y las demás formalidades de toda asociación digna de tal nombre, por lo que el 1º de noviembre de 1908 labraron el acta constitutiva los socios fundadores —en su mayoría también jugadores— eligiendo como presidente a Agustín Caimi. ¿Fue en la calle Ventana o en Patagones 2550, domicilio de Ernesto Dellisola, capitán del equipo? No importa, lo cierto es que a mediados de 1911, gracias a los buenos oficios de Jorge Newbery ante la Municipalidad, pudieron abandonar el potrero e instalar el campo de juego en un predio sobre Almafuerte donde luego funcionaría el Patronato de la Infancia y aún se contempla, entre algunos muros derruidos, el monumento a su benefactora, Teodolina Lezica de Alvear. Lo demás pertenece a la historia escrita: el debut en la tercera división en 1912, el ascenso a segunda y primera en 1913 y 1914, los títulos amateurs, la cancha de Chiclana y Alagón, la inauguración de la sede social en 1940 y del estadio “Tomás Adolfo Ducó” en 1947, el campeonato de 1973..., ¡el cielo con las manos!
Todos los barrios tienen una historia “real” y una historia que abreva en sus mitos de origen: Pompeya, lugar de paso hacia el puente Alsina, se formó alrededor de la curtiembre de Luppi y de la capilla de los capuchinos, tanto como Parque Patricios creció alrededor de los viejos mataderos, pero estos sólo serían meros datos sin un mito que los catalizara en una identidad única e instransferible. Almagro y Boedo lo reconocen en Bettinoti, en el “Grupo de Boedo” y en San Lorenzo, tanto como el Abasto en Carlos Gardel y La Boca en Quinquela Martín, Filiberto y Boca Juniors. Nueva Pompeya y Parque Patricios son Huracán y Huracán es esos barrios: es el recuerdo de los humildes orígenes, de la inundación, del “terraplén” y de la quema, pero también es el de los bailes de carnaval, el colegio Bernasconi, los cines Rivas y Pablo Podestá, el box en Unidos de Pompeya, la evocación de Ringo Bonavena... Pero esto ya lo expresó, con mejores palabras, el que quizá sea el más ilustre de los “quemeros” en la inauguración del estadio de Amancio Alcorta. Dejemos la pluma al poeta que nació, y no creemos que por casualidad, en 1907.
Diego Ruiz (el “Quemero”)

Los arqueólogos se empeñan en hacer la cuenta exacta de las ciudades superpuestas a lo largo de sucesivas civilizaciones. Ayer, sentados en las butacas de Huracán, sin querer, hacíamos nuestra arqueología sentimental, superponiendo en el recuerdo las distintas canchas del Club de Parque de los Patricios... Es que habían pasado muchos años sobre nuestras vidas. Ya no estábamos con “Tuco”, el extraño vagabundo del conventillo de la calle Garay, mirando “medio partido” desde las montañitas de Chiclana. Ya no corría sobre la línea lateral de la calle el Ruso Chavín, con el pañuelo colgando del bolsillo de su largo pantalón azul. Y el Negro Laguna, mañero y limpio al mismo tiempo, y Ginebra, el ídolo de la calle Rioja... Comprendimos que habían pasado muchos años sobre nosotros y sobre los demás, y que, en su curso, el escenario y los actores se habían transformado... También estarían sobre las tribunas, mezclados con la multitud, los muchachos de Danel, de Metán, de Prudán, de Casacuberta, de Gallegos, de Cabot —famosas cortadas del sur— y sobre cuyas piedras sin tranvías se levantaron escuelas primarias de foot-ball, con pelotas de veinte... La historia de los barrios porteños está escrita, sin duda alguna, en los libros de actas de los clubes de barrio. Huracán es casi la historia misma del Parque de los Patricios... ¿Es que el Café Benigno, desde cuyo palco molía tangos el bandoneón de “Arturo La Vieja”, y en cuya pizarra de billar se colocaba el resultado de los partidos de primera cuando no había radio ni sextas ediciones, no formaba parte de la historia de Huracán? ¿Es que el Colegio Luppi en cuyos recreos del lunes se comentaban los goles y las jugadas del domingo no era un vivero de jugadores y simpatizantes de Huracán? ¿Es que el Cine Ruso —el del capuchino— y el Eslava y el Americano y La Tipográfica, no estaban ligados a los mismos recuerdos? ¡Sí! Todos esos lugares y la Quinta de Pancho Moreno y cada una de las esquinas del Parque, están estampados en las páginas del club, que de tan modesto recibiera el mote de “mate cocido”, pues en lugar del té habitual, obsequiaba con la criolla infusión a sus rivales.
Homero Manzi




Callejeando historia
José Hernández y los dos “Martín Fierro”

El cronista callejero se ha empeñado en seguir, más o menos, una línea cronológica para repasar los escritores que figuran en nuestra nomenclatura urbana y por feliz casualidad, ya que estaba evocando a los que cultivaron el género “gauchesco”, el personaje de este mes es homenajeado nacionalmente el 10 de noviembre con el “Día de la Tradición”: José Hernández. ¿Pero por qué se eligió su natalicio para tal efemérides y por qué su principal obra es considerada algo así como la quintaesencia del “ser nacional”? Empecemos por los hechos puros y duros: José Hernández nació en 1834, hijo de Rafael y de Isabel Pueyrredón, en la chacra de su tío Juan Martín de Pueyrredón en Perdriel y en 1843, al fallecer la madre, fue llevado por su padre a una estancia de Rosas de la que era capataz, donde vio y vivió los ambientes y personajes que luego alimentarán su obra. Todavía adolescente se enrola en las milicias bajo las órdenes de Prudencio Rosas y tras la batalla de Caseros participa en los combates contra el ejército sitiador de Hilario Lagos.
En 1857, fallecido don Rafael (fuera de broma, fulminado por un rayo), se radica en Paraná, entonces capital de la Confederación en permanente conflicto con la secesionada Buenos Aires. Valga aquí aclarar la filiación federal de los Hernández y los Pueyrredón que explica en gran parte la posterior actuación del poeta, y si bien el tío Juan Martín debió exiliarse en 1835 por haber estado alineado con los “federales doctrinarios” o “lomonegros”, nunca fue afectado por don Juan Manuel en sus bienes y a su regreso en 1849 fue recibido con todas las consideraciones a su trayectoria y posición social. Pero hemos dejado a Hernández en Paraná, empleado en la Contaduría Nacional y combatiendo contra Buenos Aires en la batalla de Cepeda, se convierte luego en secretario del vicepresidente Juan Esteban Pedernera y asiste a Pavón. Otra vez un triunfo y una derrota, pero esta última significa el derrumbe de la Confederación, el comienzo del ocaso político de Urquiza —debido a su retirada en Pavón y su conducta dual respecto a la guerra del Paraguay— y del ascenso de Ricardo López Jordán.
En 1863 Hernández inicia una serie de artículos en El Nacional Argentino combatiendo la política del flamante presidente Mitre y su “guerra de policía” contra las provincias, que alcanzan su cenit con la condena del asesinato del caudillo riojano Angel Vicente Peñaloza y la publicación del libro “Vida del Chacho”, donde advierte a Urquiza que sobre él se cierne “el puñal aleve de Sarmiento”. Pasa luego a Corrientes, donde funda el diario El Eco y se convierte en ministro del gobernador Evaristo López, quien sufre en 1868 una revolución digitada por los liberales (léase mitristas). El escenario estaba preparado para la tragedia del palacio San José y, asesinado Urquiza, López Jordán es elegido gobernador por la Legislatura, lo que provoca el envío de fuerzas militares por parte del ahora presidente Sarmiento. Hernández se alinea con López Jordán y, tras la batalla del Sauce, debe exiliarse en Brasil y luego en Montevideo, y regresa a Buenos Aires al dictarse una amnistía en 1872. Acá se abre otra etapa en su vida, primero como periodista, luego como diputado provincial (1879) y senador nacional (1881), participando en los debates sobre la federalización de Buenos Aires, en la fundación del Banco Hipotecario y -dato importante para los boedenses- en la defensa del Monte de Piedad (hoy Banco Ciudad), del que luego integró su consejo consultivo. Como si fuera poco, también participó junto a Dardo Rocha en la fundación de La Plata, donde tuvo relevante actuación su hermano Rafael, pionero de la colonización de Misiones, destacado masón e introductor del espiritismo de Allan Kardec en nuestro país.
Pero hemos abundado en su biografía y aún no explicamos el título de la nota. Mientras esperaba la amnistía mencionada, oculto en el hotel Internacional de 25 de Mayo y Rivadavia, nuestro personaje escribía un largo poema “para abogar por el alivio de los males que pesan sobre esa clase de sociedad (el gaucho), que la agobian y la abaten por consecuencia de un régimen defectuoso...” que aparecería a partir del 28 de noviembre de 1872 en el diario La República y, ya en diciembre, como libro en la imprenta La Pampa. El éxito fue descomunal, especialmente en la campaña, y junto con los pedidos de yerba, azúcar y aperos, los almacenes de ramos generales encargaban “tantos Martín Fierro”, que eran leídos por los alfabetos a quienes no lo eran en fogones y pulperías. Tanto éxito originó una segunda parte, “La vuelta”, publicada en 1879 con dibujos de Carlos Clérice, pero el contenido y la intención ya no eran los mismos. La “ida” denunciaba la injusticia, las persecuciones, los maltratos a los que era sometido el gaucho, el hombre de pueblo, por el sistema social y político vigente: es el hombre de bien al que la sociedad despoja de su familia y bienes, obliga a ser soldado de frontera, matrero y, finalmente, a irse a vivir con los indios ante tanta “civilización”. La “vuelta”, en cambio, tiene por lema “obedezca el que obedece/ y será bueno el patrón”; es el alegato de la conformidad y de la aceptación del mismo orden social injusto. ¿Qué había pasado? ¿Tanto había cambiado nuestro autor en tan sólo siete años? No lo creemos, ambas posiciones eran coherentes: no en vano Hernández publicará en 1881 la Instrucción del estanciero, tal como Rosas lo había hecho con sus Instrucciones para los mayordomos de estancias. Lo que sucedía es que el antiguo gaucho libre y sin ataduras había empezado a ser perseguido desde 1820 con la aparición del saladero, primera empresa capitalista en el sentido moderno en estas costas. Capitalista y moderna porque producía en gran escala, porque la mayoría de esa producción estaba destinada a la exportación, a países donde predominaban las plantaciones como Cuba, Brasil y Estados Unidos (digámoslo sin vueltas: la salazón era comida para esclavos) y porque se basaba en el trabajo asalariado. Y esos asalariados no se presentaban espontáneamente, nadie quería “proletarizarse” si podía vivir de la caza y de la pesca, por lo que durante el gobierno de Martín Rodríguez -gobierno sostenido por los Colorados del Monte del estanciero Rosas, fundador también del primer saladero junto a Luis Dorrego- comenzaron a dictarse las “leyes de vagos” y se instituyó la “papeleta de conchabo”; es decir que si el gaucho no podía acreditar un patrón, era obligado a servir en una estancia o, lo que era infernalmente peor, en las guarniciones de frontera con el indio. José Hernández pertenecía a esa clase terrateniente y ganadera y, si bien su conciencia moral y cívica lo impulsaba a denunciar los bárbaros abusos que se cometían contra el gaucho, no podía concebir otro sistema económico y social que aquel que —valga la paradoja— era el causante de dichos abusos.
Pero lo más interesante del caso es que, aparte de su éxito popular, el Martín Fierro no fue aceptado —no podía serlo— por la elite social. La consagración del poema como “paradigma nacional” fue una notable operación intelectual iniciada por Leopoldo Lugones en El payador (1916), continuada por Ricardo Rojas en su Historia de la literatura argentina (1917) y por Eleuterio F. Tiscornia y otros epígonos menores hasta el día de hoy. Ahora el gaucho, al que se había perseguido y martirizado hasta su virtual desaparición, era la esencia de los valores nacionales, la encarnación de la patria con mayúsculas frente al aluvión inmigratorio, a la Babilonia que se había diseminado en pueblos y ciudades y, encima, traía en muchos casos ideas peligrosas y ajenas “al ser nacional”. Fue tal el éxito de este escamoteo de fulleros que hasta el día de hoy asistimos a similares representaciones, cuando el verdadero gaucho hace mucho que abona los campos de batalla, los antiguos fortines o las inmensidades que nunca le pertenecieron... Pero en fin, rescatemos al Martín Fierro (la “ida”) como nuestro primer best-seller popular: el pueblo lo comprendió y se identificó con su héroe.
José Hernández falleció el 21 de octubre de 1886, con sólo 52 años, en su quinta de Belgrano, y una calle aledaña lleva hoy su nombre entre la avenida Valentín Alsina y la calle Vidal, corriendo entre La Pampa y Virrey del Pino, mientras el Martín Fierro ha merecido la suya en el barrio de Monte Castro desde Lope de Vega hasta Irigoyen, entre Arregui y Lascano.
Diego Ruiz




El circo
Recuerdo al carromato corcoveando, larguero, por las calles de El Refugio, mi barrio de infante. El rugido de un león cachuzo hacía las veces de llamada y los pibitos del lugar corríamos haciendo piruetas en derredor de la breve caravana, compitiendo con los saltimbanquis de chiyonas pilchas. Se avecinaba la fiestonga proleta.
Olor a bestias, musiqueja de cornetines y sonajas; esperábamos octubre con ansiedad.
La farándula cirquera populacheaba desfilando por las callecitas de tierra. Lideraba la procesión un mionca policromo con un pequeño balconcito de fierro sobre la cabina, algo parecido a un púlpito. Un tipejo rechoncho, oxigenado, con mostachos a lo franchute y empilchado con frac borravino, revoleaba un bastón albirrojo sin ton ni son, bocinando a voz en cuello las atracciones de la compañía. El coso, jaboneado por los vaivenes del cascajo en su derrotero, sudaba como chancho, se destacaba en las alturas aferrado con su mano libre a la pomposa barandilla fileteada.
El destartalado Bedford transportaba en ambos estribos a sendos fortachones, ataviados con turbantes y taparrabos de piel de tigre, que faroleaban desproporcionados bíceps y pectorales. En la parte trasera iba una mina chivuda, barrilínea, de glúteos generosos, junto a una caterva de bufones diminutos bamboleándose a lo opa. Marqué en el grupete de petisos a mis amigos, Olinda y Federico, el par de nohermas que a cambio de mandados me dejaban junar los ensayos por las tardes y me ilustraban en malabares; fue así que entré en ese mundo fantoche tiempo atrás. Un par de tungos overos arrastraban un vagón trochita cargando a los yosapas, que se surtían tortazos a lo pavo, mientras charangueaban; unos con voces roncas, otros con falsetes de mariposa.
Un yobaca pinto, liliputiense, cargaba una purreta quinceañera en tutú, la pibita se contorsionaba sobre su grupa, sonreía, dejando ver una hilada de pequeños dientes, emitiendo jijis nerviosos por la chapuza exhibida.
A pata venían el tragasables, el hombre bala y los peones, que no tenían función fija y en tiempo de mudanza debían volantear, vestidos de minas, con canasta y caperuza roja, aguantando las pullas del vecindario. Los enanos aullaban frenéticos de risas, tirándoles papel picado, gesticulando soeces... Más atrás, abrazados, enhiestos trapecistas y acróbatas marchaban con aire distinguido, luciendo ropajes y capas de lentejuelas. Cerraba el cortejo un vetusto elefante enjaezado, de tranco monótono que portaba en su lomo cuarteado un faquir con sus piernas enroscadas en el mate, al tiempo que soplaba una flauta exótica de sonsonete tristongo.
Al atardecer, los mástiles erectos, el vocerío de laburo y el cotorreo fémino se atenuaba con el avance de las horas.
Medianoche, el músculo descansa, buena parte de la troupe colchoneaba y las bestias daban coces cada vez más espaciadas.
Desde la ventana de casa se pispeaban todos los movimientos y la última luz de los carromatos en apagarse cerraba mis ojos de pibe soñador. El sábado tenía un lugarcito en el gallinero, prometido por Olinda y Federico.
Jorge Garnica




Inseguridad:
caretas, hipócritas, desmemoriados y otras yerbas

Argentina padece un vaciamiento cultural profundo. El neoliberalismo de los años 90, con su extendida cuota de frivolidad y anomia moral, generó un proceso de deshumanización cuyas características más relevantes son: individualismo a ultranza, quebranto de los lazos de solidaridad social, consumismo exacerbado, falta de participación, autismo y desmemoria.
En realidad, el primer golpe sobrevino con la última dictadura. La implementación de un sistema represivo ilegal con base en el terrorismo de Estado fue la condición indispensable para establecer —a sangre y fuego— un modelo económico y social que barrió con el paradigma de la producción para instaurar el de la especulación financiera, con el consecuente achicamiento de un país para pocos sobrevivientes y el desplazamiento de amplias capas sociales hacia la pobreza, la desocupación y la marginación. Millones de argentinos quedaron afuera del sistema. La cuestión pasaba por hacer plata fácil, rápida y sin mayores esfuerzos.
El modelo de exclusión se realimentó durante el menemato como una suerte de continuidad estratégica del plan de Martínez de Hoz. Incluso fue más allá. Le pegó el tiro de gracia al Estado convirtiéndolo en una estructura raquítica y desertora de sus obligaciones elementales. Solo unos pocos salieron a flote y gozaron de las mieles neoliberales de la pizza y el champán (sic).
En ese marco, amplios sectores fueron arrojados a la pauperización, sin horizontes ni esperanzas reales. Así nace un aspecto central de la raíz de lo que hoy se denomina inseguridad. El auge creciente de las mafias del narcotráfico y la falta de oportunidades en el campo de la educación y el trabajo, completan el cuadro de decadencia.
Según un reciente informe de la FAO, la organización de Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación, ya hay casi mil millones de habitantes amenazados por el hambre en el mundo. Miles de millones de dólares se pusieron al servicio del rescate de la estructura de especulación financiera ante la crisis originada en EE.UU., el hambre pasó a un segundo plano. Sólo en América Latina y el Caribe, el flagelo afecta a más de 60 millones de seres humanos. La permanente desnutrición infantil en el noroeste de nuestro país sale a la luz cuando algún noticiero de la TV necesita mejorar su audiencia. Toda esta miseria puede ser evitable. Con mucho menos dinero que el inyectado a los mercados del mundo. Con mucho menos dinero y con mucha más ética.
Para algunos sectores medios acomodados, contaminados de tilinguería y autoritarismo, este razonamiento no cuenta. En medio de grotescas convulsiones espasmódicas, reclaman la mano dura, reivindican la tolerancia cero, el descenso de la edad de imputabilidad de los menores, la figura fuerte y autoritaria a la manera del subcomisario-torturador Luis Patti o la enérgica actitud de aquel gobernador bonaerense que prometió “meter bala a la delincuencia”. Entonces surgen las posturas irracionales que detestan la llamada “línea garantista” de la justicia y claman por la pena de muerte. Y lo hacen casi sin pudor porque la ignorancia que los asiste es tan brutal que creen que muerto el perro se acabó la rabia. Y el miedo domina la escena.
Es cierto, la inseguridad abruma y cuando nos arrebatan la billetera o el teléfono celular, nos dejamos invadir por una sensación de indefensión y surgen las ganas de tener nuestro propio “día de furia”. Ni hablar si media violencia o una certera bala termina con la vida de un ser querido. No hay dolor que alcance para remediar la tragedia o mitigar la furia contenida. Pero esta es la actitud personal que —pese a todo— no otorga derechos ni privilegios. El Estado debe tomar debida distancia de las crispaciones individuales y planificar reformas profundas en el área de la seguridad y la Justicia pero también en la devastada estructura social y económica. Esta es la gran deuda interna que nos golpea a 25 años de democracia.
El crimen ha existido desde que el ser humano comenzó a convivir y reconocer intereses cruzados y debilidades con sus semejantes pero un proceso de decadencia estructural, como el que padece la Argentina desde hace años, profundiza la desesperación, la situación límite de los desheredados y el agobio de convivir con el delito como única y desesperada salida para los excluidos. En esta compleja trama aparece un capítulo que es central: la complicidad de los niveles corruptos de la policía que se “asocia” a las bandas de delincuentes. De esta forma, ambos, gozan de impunidad y segura cobertura. La Bonaerense está colmada de ejemplos. Sólo basta con recordar el caso Cabezas.
A su vez, el terrible sistema carcelario, lejos de reeducar, profundiza el grado de criminalidad y se presenta como verdadera escuela de posgrado del delito.
La vocinglería de ciertos grupos poco ayuda a encarar con seriedad y conocimiento estos temas cruciales. Tampoco ayudan algunos medios de comunicación que, en tren de vender más, aplican la receta fácil del sensacionalismo de superficie que exacerba los ánimos, mete más miedo e impide el análisis maduro y reflexivo. Todo pasa por el tamiz de lo urgente, todo se mezcla, todo se confunde. Muchas veces se pierde de vista (porque no conviene) que la violencia criminal de abajo, acicateada por un proceso de deshumanización cada vez mayor, responde a una violencia criminal de arriba, más sutil, maquillada con elegancia y recostada en la genuflexión de la postura “políticamente correcta” que no se contamina ni con la pobreza extrema ni con el escenario “propiciatorio” de la villa. En ese nivel social “superior” se encuentran los que describen el discriminatorio perfil “lombrosiano” del negrito villero lumpen como requisito suficiente para tirarle todos los tomos del Código Penal por la cabeza.
Algunos reclaman, con criterio, el diseño de políticas públicas con inclusión social y educación y rechazan el coro de los que se aferran a las soluciones facilistas.
¿Desde qué lugar de poder se maneja la droga que degrada a los pibes? ¿Quiénes contratan a las niñas prostitutas y organizan, con nivel empresarial, la vergonzosa trata de personas?
¿Son los mismos que salen a reclamar, voz en cuello, penas duras, gatillos fáciles y, si es necesario, la exterminación lisa y llana? Ayer aplaudieron a la dictadura, hoy baten coquetas cacerolas para tapar los rastros roñosos de su propia criminalidad.
Leonardo Busquet




¿Comunicación?
Me distraigo viendo transcurrir la tarde frente al jarrito de café a través de la ventana de Las Violetas. La mirada va desde un señor presuroso rumbo a..., hasta una paloma que furtiva picotea las migas abandonadas en el cordón de la vereda. La confitería está bastante concurrida a esta hora. Un murmullo penetrante se instala en el ambiente.
A la entrada, una pareja joven se saluda efusivamente. Se sientan muy cerca uno del otro. Se los ve contentos de estar juntos. De pronto, una inoportuna alarma corta el clima. Las manos, hace instantes tiernamente unidas, se separan. Una de ellas toma con premura el demandante aparatito plateado. La sonrisa, que momentos antes dedicaba a su pareja, continúa ahora mirando el vacío.
Hasta hace algunos años, el teléfono tenía un lugar distinguido dentro del mobiliario hogareño. Muchas veces gozaba del privilegio de tener un rincón, una repisa o una coqueta mesita que lo contenía en forma exclusiva.
Al salir de casa, él quedaba allí; fiel y tranquilo, aguardándonos. Al trasponer el umbral la comunicación con nuestro exterior se concretaba. Años más tarde, muchos años más tarde, llegaron los contestadores. Voces mecánicas o nuestra propia voz congelada en la cinta, disculpaba nuestra ausencia y pedía que nos dejaran su recado. Nuestra ansiedad iba en aumento. No queríamos perder nada.
Finalmente llegamos al encuentro de la vedette de fines del siglo XX y comienzos del XXI: el teléfono celular. Ahora el teléfono pasea con nosotros. Nos acompaña a cualquier lugar, aún a los más insólitos y en las circunstancias más variadas. A veces excedemos su uso racional. Actualmente, antes del comienzo de los espectáculos —momento que se supone de divertimento, de distracción— solicitan que se apaguen los teléfonos para no interferir en la atención de los espectadores.
Salimos a tomar un café con alguien y al rato estamos contestando mensajes de texto o llamadas de un amigo que está a kilómetros de distancia mientras nuestro interlocutor, frente a nosotros, contempla indulgentemente la vida que transcurre a su alrededor. O bien se dispone, él también, a hacer un llamado que había dejado para después o que había olvidado.
El encuentro se convierte en un simple compartir el espacio y el tiempo pero cada uno en su propio mundo. ¿Entonces? ¿Para qué? Nos rodeamos cada vez más de aparatos que apuntan, desde distintos ángulos, a la comunicación y pareciera que progresivamente se debilitara más el hábito de contactarse directamente con el otro. ¿Será que es más fácil comunicarse con alguien a quien no le tenemos que sostener la mirada?
Elsa Falcó




Recuerdos hechos juguete
Hay un lugar de Boedo donde se puede manipular el almanaque. Las figuritas Starosta conviven con los autitos de lata Matarazzo. Y el Telepibe y Leoncio se dan la mano. Pase, mire, vea... ¿Quién dijo que el reloj no tiene marcha atrás?

Esta es una manía que está incorporada y uno no sabe que la tiene. Empezó hace unos veintipico de años cuando me mudé a Caballito y tuve que amoblar mi casa. Compré muebles viejos y comencé a encontrarle el gusto a lo que es la madera noble, esos muebles que cuando los trabajás lucen…
La afición por comprar cosas con pasado se remite hasta los autos, jamás tuve un cero kilómetro. Pero el verdadero “click” de todo esto nace junto a mi hijo Julián en el año 95. Tengo, de mi primer matrimonio, tres hijas —Mariana, Brenda y Natalia—, te imaginás que siempre compré juguetes para mujeres: muñecas, casitas… Cuando me volví a casar —soy reincidente— y nos enteramos con Lulú que esperábamos un varón no lo podíamos creer —ella es de una familia de cuatro hermanas—. Con la excusa de que venía el varón empecé a comprar juguetes para nenes: autitos, trenes…, el hecho es que compraba cosas antiguas, de mi época. Algo así como tener chiches que uno no pudo tener cuando era pibe. Yo soy del 51, con una infancia totalmente feliz, con un papá que solo pude disfrutar hasta mis veinte años, y “cada día lo quiero más”. El me hizo una réplica del auto de Fangio —una cosa maravillosa que todo el mundo quería ver—. Me acuerdo de mi lanchita Po-pó, de mi fuerte con soldaditos y alguna que otra cosa más. En esa época sin “día del niño” no había más que el cumpleaños y los Reyes Magos, que traían lo que podían, no siempre el pedido de la cartita.
Para poner un boliche con esta manía pasó tiempo. Soy egoísta, me cuesta vender aquellas cosas que considero “mías”. Yo seguía yendo al Banco Ciudad a comprar muebles, discos, revistas mexicanas que leí cuando era pibe y, mientras desarrollaba mi trabajo formal, seguía trayendo cosas que mi señora me preguntaba dónde las iba a poner. Conforme crecía mi hijo empecé a ser cliente del Parque Rivadavia, por aquello de las cosas con historia, hasta que me atreví a pasar de ser cliente a estar con la lonita en el suelo con los materiales que había acumulado. Un día lo concreté —iba los domingos de 9 a 17— y, lo más maravilloso, era las cosas que me venían a ofrecer para venderme —ahí estuve del 99 al 2003. Nos corrió la Policía y luego de una larga lucha conseguimos aprobación oficial para tener un espacio con puestos formales que aún permanece en Rosario y Doblas; yo estuve ahí hasta hace unos tres años. Por ese entonces ya había alquilado este local que era de dos señoras maravillosas que tenían librería y juguetería con algunas cosas antiguas. Un día les comenté que tenía mi casa, la cochera y un localcito alquilado lleno de juguetes antiguos y que necesitaba un local como este —San Juan 4073—, lejos aún de tener intención de que fuera local de venta, sino depósito, porque pensaba comercializar a través del Parque e Internet. Pero la magia de este lugar me pudo, parece que estás entrando a una juguetería de los 60, hasta con sus olores. Allá por el 2001 nos conocimos familiarmente con las dueñas y me hicieron una oferta muy conveniente de alquiler que no pude rechazar. Terminé comprándoles estanterías, muebles…, y como soy más comprador que vendedor fui comprándoles todo, no a ellas que fallecieron, sino a la sucesión que me vendió el local en marzo de este año.
¿Qué no vendería de mi colección? Una lista de cosas pero, sobre todo, el patrullero que está en la vidriera que me lo compró mi mamá con muchísimo sacrificio.
Con la adquisición del local hay otras obligaciones que cubrir así que me desprendo de cosas que antes no hubiera vendido —en general no vendo lo que no tiene réplica—, pero le presté para exhibir muchas cosas a la Cámara del Juguete —que está acá a la vuelta en Cochabamba al 4000—. Con ellos mantengo una excelente relación.
Mi anhelo es fundar “El museíto”, como quiero llamar a este lugar, donde mostrar cosas fruto de mi trabajo de tantos años, especialmente juguetes, de los años 50 para acá, para exhibirlas solamente, un lugar donde el papá y el abuelo le puedan mostrar a los chicos las costumbres de otro tiempo: el Cerebro Mágico, un Wincofón, teléfonos de disco, un conjunto de cosas significativas de los 50 a los 80.
A pesar de ser de Lanús, tengo ahí a los Carasucias porque me he encariñado con Boedo que me da la oportunidad de todo esto. Muchos me hablan de la guita que haría en Palermo o San Telmo. Pero yo estoy orgulloso de estar acá, de que en Boedo, cuando viene alguien a conocer el barrio de tango, se haga unas cuadras y venga a lo de este loco a ver testimonios de otro tiempo.
La mitad de los que se arriman lo hacen convocados por mis publicaciones en Internet. Un 20 % son los que pasan y miran, se llevan el DESDE BOEDO con la publicidad y vuelven para comprar algo seguramente. Y el resto se reparte entre visitantes curiosos y compradores de regalos originales para el padre o la madre con cosas de su tiempo. Yo quiero incentivar esa línea. Acá todavía hay autitos para ponerle la masilla de relleno.
Soy, como dice el arquitecto Peña, un juntacosas. Algún día me tendré que hacer tiempo para colocar a aquellos objetos de los que no me quiero desprender el cartelito de “exhibición” para no defraudar a los posibles compradores. El Clemente que está en vidriera lo hubiera vendido, sin exagerar, quinientas veces, pero no, es una de esas cosas de las que no me pienso desprender. Lo mío es un afán de coleccionista que quiere mostrar lo que tiene aunque de algo me he tenido que desprender con mucho dolor para poder darle continuidad a todo esto.
Un momento mágico es cuando alguien viene con un bolsito y quiere saber si vos le comprás lo que ofrece y nunca imaginás qué va a aparecer de adentro de ese bolso, muchas veces maravillas de otro tiempo.
La mayor venta que hice fue un auto Matarazzo, por Internet, a $ 3025. Y la mayor compra…, tuve que desalojar la cochera de mi casa porque llegué con un camión de cosas que encontré buscando jugueterías en la guía comercial. Era el que le hacía el “jeep loco” a Halcón, quien, en el altillo de su boliche, tenía un tesoro arrumbado. Me pasé tres días revolviendo y rescatando. El tipo me pidió que le separara un ejemplar de cada hallazgo y el resto se lo compré luego de acordar el precio.
Hay mucho para exhibir. Y en cuanto a lo que se vende y se compra, Internet ha creado, de oficio, una especie de lista de precios, de manera que esa parte la podés atender teniendo en cuenta, cuando comprás, que te vas a pasar con algún elemento un tiempo largo hasta colocarlo, salvo que lo hagas por encargo.
“Un mundo de recuerdos” es una casa de juguetes, como yo digo, donde podés encontrar los que tuviste, los que quisiste y no pudiste, y aún los que no conociste. Lulú, que es mi compañera y hacedora de un montón de cosas, comparte mi locura. Yo soy Carlos Alberto Ruiz.
Entrevista de Mario Bellocchio




Comisión Plaza
Resumen de la reunión de Comisión Plaza del día miércoles 5 de noviembre:
1.- Solicitud al Poder Ejecutivo GCABA de la Gestión Cultural del espacio a través de la Legislatura / borrador Defensoría del Pueblo mejorado por Aníbal Seleme (Ultima versión e intercambio).
No existió tiempo material para leer el borrador corregido por Patricia Roselló, se envía por mail como Anexo I, para que los vecinos tengan el material para discutir en la próxima reunión.
2.- Asoc. civil Objeto - Elección del nombre - proyectos en curso - espacio de la memoria - Ministerio de Cultura- y Secretaría de Medio ambiente - Elección CD - propuesta CD, planillas - Socios fundadores - Aporte de inicio y futura cuota social $10 por persona - cuota $5 - llenado de fichas.
a) Se aprobó el estatuto constitutivo de la “Asociación Civil Cultural-ambiental todos por la Plaza de Boedo”
b) Se designó la Comisión Directiva más un Organo fiscalizador y se propuso la firma del acta fundacional para dentro de 15 días aproximadamente.
c) Se aprobó el monto de aporte inicial de $10.- y la cuota de $5.-
d) Se aprobó que la Comisión Directiva en la primera reunión del año constituya las secretarías que considere necesarias para el mejor funcionamiento de la organización.
e) Se dio a conocer la fecha en que se celebrará en la Legislatura GCABA la Audiencia Pública para considerar el nombre de la plaza. Siendo la propuesta de esta Comisión nominarla Mariano Boedo, se invita a los vecinos a anotarse en la Legislatura como oradores hasta el día 20 de noviembre (La audiencia se celebra el martes 25 de noviembre a las 13.30 hs.)
3.- Tesorería y recursos / presupuesto
Patricia Roselló informa que la Sra. Marta Ferradás a cargo de la tesorería avisó que por motivos de índole personal no podía estar presente en la reunión pero que seguiría participando en el futuro de la misma forma que hasta el presente.
4.- Insc. en el ROAC
Alberto Venturiello informa sobre la Ley que se dispone a reglamentar el Ejecutivo porteño sobre el Registro Público de Comercio y Contralor de Personas Jurídicas de la Ciudad de Bs. As. (Equivalente al IGJ nacional). Se intercambian opiniones que concluyen en que no afecta el curso de inscripción en el ROAC.
Se aprueba el estatuto y las autoridades para la Asociación Civil. Dicho estatuto y la CD serán las mismas con las que nos inscribiremos en el ROAC.
5.- Acciones por los árboles de la calle Boedo sobre las veredas de Rodó
Se presentó a esta Comisión el Sr. Roberto Vega, un vecino del barrio, denunciando que todos los árboles de las veredas de Rodó están siendo, aparentemente, atacados con materiales químicos. Asimismo notifica que esto ya ocurrió en años anteriores y que él presentó al CGPC5 una nota de denuncia que no fue respondida.
Se debate en la Comisión el tema y se aprueba viabilizar las denuncias desde la Comisión ante los organismos pertinentes, quedando a cargo de Daniel Fusaro y Aníbal Seleme la confección de las presentaciones para una posterior acción.
6.- Visita de la Comisión a un Centro Cultural en el Parque Avellaneda
Participaron: Guillermo (Boedo antiguo), Daniel Fusaro (Asamblea de Boedo), Ildefonso Pereyra (UOT) y Patricia Roselló (Asamblea de Boedo ).
Guillermo del Grupo de Teatro callejero Boedo Antiguo, confirmó una cita con los actores del Parque Avellaneda, miembros de la Comisión de Cultura del Parque e integrantes del teatro La Runfla, históricos vecinos que trabajaron en la organización desde su origen. El Parque Avellaneda tiene una enorme organización de funcionamiento comunitario y coordina con el GCABA las agendas culturales del parque y la ocupación del Espacio. Ellos por ley 1155 han logrado una administración a sus usos y semejanzas y tienen con el GCABA una mesa de trabajo que se denomina MTC (mesa de trabajo y consenso).
Esta Comisión, en busca de intercambiar ideas con otras organizaciones barriales que estén usando el espacio público, se dio cita en la Casita de la Selva, un centro cultural a tres cuadras del Parque. Los vecinos contaron su historia de ocupación del espacio, idas y vueltas, resaltando la participación vecinal y la toma de resoluciones y acciones por consenso.
Nos facilitaron un trabajo escrito sobre la administración del parque. Quedamos agradecidos y vinculados para futuras acciones conjuntas.
TEMAS PARA LA PROXIMA REUNION
1. Informes sobre trámites, expedientes
2. Proyecto para los Legisladores
3. Asociación Civil FIRMA Acta fundacional
4. ROAC
5. Finanzas
6. Construcción del espacio colectivo ACTIVIDAD EN EL PREDIO PARA FIN DE AÑO
Como siempre, todos los vecinos están invitados a participar de las reuniones. La próxima se celebrará el día miércoles 19 de noviembre a las 19.30 en las instalaciones del club GON, Pavón 3918
Patricia Roselló




Formalidad
El día 5 de este mes se llevó a cabo la elección de la Comisión Directiva y Revisora de Cuentas de la —próximamente formal— “Asociación Civil Cultural-ambiental Todos por la Plaza de Boedo”. La entidad madre, familiarmente conocida como “Comisión Plaza” ya escribe su acta N° 36. Reuniones donde se volcaron inquietudes apasionadamente y, siempre, se logró el necesario consenso que abarcara los propósitos generales en cuanto a nuestro añorado espacio verde. Algunos pudimos estar más frecuentemente en las reuniones; otros acompañaron cuando sus ocupaciones se lo permitieron. Y un importante núcleo nos hizo conocer aliento y apoyo para todo lo emprendido en salvaguarda de la conquista verde que nos otorgó —y por la que peleamos— la Ley 2266. Desde hace ya tiempo se hace cuesta arriba firmar un petitorio, un reclamo o, simplemente, elevar una solicitud administrativa como la cultural que estamos pidiendo para la plaza, sin formalizar la institución sacándola del precario estado de “asociación de hecho”. Para ello fueron necesarios un estatuto, fundamentos, formulación del proyecto cultural-ambiental y la elección de una Comisión Directiva y un Organo Fiscalizador. Con el argumento de la mayor asiduidad de las presencias —que supone una mayor disponibilidad para la dedicación— se formularon las postulaciones. En todos los casos las designaciones fueron compartidas, unánimemente, por los 25 vecinos presentes. Se dejó abierta, por un tiempo prudencial, la posibilidad de incorporación de vocales debido a alguna ausencia no prevista.
La Comisión quedó constituida por
Roselló, Patricia Valentina (Presidente);
Bellocchio, Mario Horacio (Vicepresidente);
Mettler, Fabián (Secretario);
Venturiello, Alberto (Pro-Secretario);
Farino, Olga (Tesorera) y
Ferradás, Marta (Pro-Tesorera).
VOCALES TITULARES: Ameztoy, María Virginia; Chibán, Francisco; Benítez, Carlos Alfredo; Ferrentino, Claudia; Fusaro, Daniel Alfonso; Gil, Marcelo; Pereyra, Ildefonso; Prassolo, Ana Cristina; Seleme, Aníbal; un miembro de Estrella de Boedo.
VOCALES SUPLENTES: Bermúdez, Norberto Hugo; Mamani, Lázaro; Pippo, Valeria; Sánchez, Raúl.
ORGANO DE CONTROL: Lagos, Norma Noemí (Revisora de Cuentas); Onetto, Noemí (Revisora de Cuentas Suplente).

En todo momento se resaltó el propósito de continuar con la misma conducción horizontal de los debates y consensos.
Como siempre, todos los vecinos están invitados a participar de las reuniones.
La próxima se celebrará el día miércoles 19 de noviembre a las 19.30 en las instalaciones del club GON, Pavón 3918
Mario Bellocchio




Congreso Argentino de Cultura
Con la participación de más de 3.500 personas de todo el país, el domingo 19 de octubre cerró en San Miguel de Tucumán el Segundo Congreso Argentino de Cultura, dedicado a debatir sobre cultura y desarrollo. Una de las conclusiones a las que se llegó en los Foros de Debate fue la necesidad de articulación entre las instituciones comunitarias y el Estado con el objetivo de participar conjuntamente en la defensa y promoción del patrimonio. Por eso, fue observada con mucha atención por parte de los concurrentes, la experiencia presentada acerca del trabajo que desde hace 5 años realizan en nuestro barrio la Red de Cultura de Boedo y que se resume en organización de la Semana de Boedo, la Comisión por la Memoria y la promoción en el armado de la Comisión Vecinal Todos por la Plaza de Boedo.
Ildefonso Pereyra




Volver a casa
El hombre viejo dejó libre su lugar en la ciudad de Buenos Aires. Para hacer su magia de desaparición caminó hasta Retiro y subió a un micro de larga distancia. Buscó un micro que tragara distancias y que le gustara, además, servirse unos tragos de tiempo en vaso chico. La hija del hombre viejo consignó en la denuncia policial que su padre tenía ochenta años. El hombre viejo bajó del micro y ocupó un lugar en la estación terminal de la ciudad de Córdoba. Con el apuro de su magia olvidó sacarse el pijama. Pero pensó en el saco; en sus bolsillos guardó la varita mágica. En su cara se evidenciaba el cansancio por el viaje, tenía la barba crecida. Según la policía caminaba como perdido. Por eso se acercaron a hacerle preguntas. El hombre viejo dijo que no sabía dónde estaba.
Luego de las averiguaciones pertinentes se logró ubicar a la hija; ella había hecho la denuncia por desaparición en la comisaría 53 de Buenos Aires. La hija viajó a Córdoba a encontrarse con su padre y traerlo de regreso a la ciudad.
El hombre viejo llevaba en los bolsillos del saco una cantidad de dinero, en dólares y pesos, cercana a los ciento veinte mil pesos: suma que pensaba usar para comprar la casa de su infancia, ubicada en la localidad de Marcos Juárez.
La noticia pasó casi inadvertida entre tanta crisis globalizada. Mientras las caretas se hacían pedazos, mientras el dinero de los que no son ricos era usado por el sistema para salvar los negociados de los que sí lo son, un hombre viejo soñó con el regreso.
En estos días, para la mayoría de la gente, una persona vieja sólo es de interés si puede ilustrar con su testimonio el tema jubilación, porque llegó el momento de la verdad, se acabaron las publicidades de viejitos sonrientes corriendo por la pradera, publicidades que, obvio, nada avisaban sobre el meollo histórico del asunto: las empresas, al sur del río Bravo, siempre juegan al clásico acto de magia que las debilita hasta desaparecer en el interior de su casa matriz, que nada tiene que ver con la infancia.
Pero la mayoría de la gente no es sinónimo de todos, todavía hay personas que prestan atención a las otras historias. Una de ellas, María Abril, me avisó de la aparición del viejo queriendo comprar la casa de su infancia. El emilio denotaba emoción, una mezcla de tristeza y bella melancolía. Mi respuesta fue inmediata porque recordé otra historia. Desde mi pasado venía la intentona de un hombre, también de unos ochenta años, por recuperar la casa primera, la de la familia, en un lejano San Pedro. Se agregaba una vuelta de tuerca, pero importaba que el personaje principal sólo pensaba en el regreso y procedía en consecuencia; es sabido, el hombre siempre hace lo que puede, a veces gana, a veces no, y en muchas ocasiones deciden el tiempo y la actitud de otro.
Conocí a Angel Bustos hacia los finales de los años 80. Yo trabajaba en una oficina donde se distribuían loterías provinciales y él era uno de los clientes.
Su vida admite calificativos tales como: “intrascendente”, “fantástica”, “insana”. Hacia el final de nuestros encuentros, el conjunto de pequeñas historias que hicieron posible su historia, dependía de un único elemento, y era esta dependencia la que de alguna manera autorizaba su lógica de vida. Angel Bustos caminaba sus días porque todavía tenía una sobrina en San Pedro: la reina de su jugada.
En su momento traté de imaginar el primer día de su vida. Lo vi rodeado de alegría. Imaginé una madre feliz; quizás un padre todavía presente: el tiempo y sus variables se llevarán a papá hacia otro escenario, un hecho que será trago amargo cada vez que Angel, accidentalmente, convoque su imagen, su nombre, su título.
Supe de una hermana en aquel San Pedro lejano. Desconozco cuál de los hermanos esperó el nacimiento del otro. El mundo íntimo de Angel, un mundo chico como el de cualquiera, giraba alrededor del sol más preciado: la casa. El lugar donde poder respirar, donde poder comer, más allá de cualquier sensación de status u ostentación vana. La casa, el lugar que también permitía una muerte imprevista o una totalmente calculada.
El padre desapareció con la promesa de siempre: palabras que hacían las consabidas referencias explícitas al regreso, pero sin aclarar siglo, forma, ni procedencia.
Nunca quedó muy en claro quién fue el culpable. Pero el hecho es que la casa, de un modo diferente del utilizado por el padre, pero con idénticos resultados, se fue despidiendo de a poco. La hermana había partido hacía tiempo para la capital y la madre de Angel vivió sus últimos días en un San Pedro prestado.
Fue sobre este final que Angel hizo su promesa: recuperar la casa, un poco por estúpido machismo, y porque tal vez alguna partícula de culpa empezaba la erosión de su cuerpo y pensamiento. Pero aunque siempre quiso volver y cumplir, terminó como su padre: utilizó demasiado tiempo. Casi todo.
Existió la compañera, aquella a la que siempre dijo amar. La recordaba como la más pura de todas. El recuerdo contrastaba con los constantes ataques que, con el sólo fin de encontrar sexo y nada más que sexo, soportaba de parte de toda clase de mujeres que no respetaban su canas; recuerdo las especiales sugerencias hechas por libidinosas hembras de apenas doce años.
La mordedura de un perro junto a un pequeño ramo de complicaciones hizo que la compañera dejara este mundo. No hubo tiempo para extender la estirpe.
Angel era muy conocido en Tribunales debido a una destacada tarea como oficial de justicia. Alguna vez, un famoso delincuente le juró venganza. Don Bustos todavía recorría los pasillos del edificio de Talcahuano, pero como vendedor. Buscaba chicas, siempre ellas, esas ansiosas depravadas que se transformaban, de momento, en clientes potenciales para su puñado de billetes de lotería.
La lotería, la venta de billetes, también había marcado los días de su hermana. Ella trabajó en un pequeño local de la estación Perú, en la línea A de subterráneos, a pasos de Plaza de Mayo.
Se decía descendiente de Bustos, el caudillo cordobés. El que derrotado en la refriega de La Tablada, se fue a pie hasta la ciudad de Santa Fe para simplemente morir. Este pariente famoso tiene o tuvo su tumba en el templo de Santo Domingo.
Un día, Angel Bustos, despertó desesperado y realizó una jugada desesperada. Viajó a San Pedro. Viajó, tal vez guiado por una especie de envidia hacia su pariente famoso, o tal vez por sentirse acuciado por los años y por las palabras dichas a su madre sobre la recuperación del reino perdido.
En los finales de los 80 o a principios de los 90 en la vida de este personaje no había mamá, hermana, esposa, ni casa. Sólo él, Angel. Suerte que aún existía San Pedro. Aunque cambiado, todavía era reconocible, todavía era el lugar en el que vivió su primer día.
La acción desesperada que lo llevó a San Pedro fue un éxito. El único inconveniente, ocasionado por la corrupción, fue cambiar la titularidad de su casa, la casita, que todavía estaba demorada sin justificación. Angel contaba los hechos de forma clara y remarcaba los precios de algunos funcionarios. Afirmaba que no había posibilidad de ocupación ilegítima. Es más, no existía su anterior ocupante y solamente hacía falta tomar posesión. Estaba seguro de llegar a ocupar su lugar, y ante distintas consideraciones negativas en relación al después, no dudaba de la confianza que tenía en su sobrina, la única capaz de permitirle descansar en la casita junto a la madre, la hermana, y la esposa. Una casita sólo rectangular, puerta de mármol, sin ventanas, y a varios metros sobre el nivel del camino desierto. Angel Bustos va a ser el último, y no debido a un antiquísimo gesto de caballero, sino porque aún estaba vivo y todavía le aguardaban los reglamentarios años en tierra. Angel realizó su primer viaje, de los varios que dieron forma a su acción desesperada, solo y en tren, por costumbre y precio. Los costos de la operación lo llevaron a pedir pequeñas cantidades de dinero. Pidió prestado como siempre, como lo venía haciendo desde el primer día en que su existencia se mezcló con la mía. Es justo decir que siempre cumplió con sus compromisos.
Recuerdo el día en que el señor Bustos se me acercó para pedirme un favor. En realidad tres favores. Pidió que lo acompañara a la estación de trenes y fui con él hasta la puerta de cada una de sus incursiones sobre el San Pedro recuperado. Fui testigo tres veces y tres veces quedé a mitad de camino entre la carcajada y el llanto. Angel tenía los huesos de sus muertos en la gran ciudad. Se los llevaba a la casita en el cementerio. El primer viaje lo realizó con la madre. Luego siguieron la esposa y la hermana. En una bolsa plástica, en el asiento, en silencio. Angel llegó a sacar una foto de la casita, me prometió una copia, pero no volví a saber de él. Espero que la sobrina haya cumplido.
Otra manera de no poder volver a casa, parece que siempre es difícil, me digo cuando paso al lado de la cama que un hombre de mi edad armó sobre la vereda. Todavía duerme en la mañana: una manera de seguir agarrado a la vida, de hacer lo que se puede.
Edgardo Lois




POEMA
Soneto


Cuando en las fiestas vago en el suburbio,
desde las tierras altas la mirada
del albatros tiendo a la ciudad cargada
de hombres, al lado del Estuario turbio.

Como en una visión de grandes valles,
veo, entrando en el cielo, humeantes barras,
las azoteas rojas, las pizarras
y el tajo ceniciento de las calles.

Y veo el barrio donde está tu casa
(lo veo y la tristeza me traspasa)
y la casa escondida donde estriba

mi vida laboriosa y miserable...
Y se me alza en el pecho, inolvidable,
el gran amor de la ciudad nativa.

Enrique Banchs




EDITORIAL
Democracia
Hace 25 años retornaba, como emergiendo de la oscuridad, la democracia. Raúl Alfonsín se había impuesto en las elecciones del 30 de octubre luego de una paciente tarea que ni la dictadura detuvo. En aquellos negros años, aún vedadas todas las libertades, Alfonsín publicaba, en marzo del 77, en sus cuadernillos de “Propuesta y Control”:
[…] no se puede seguir hablando de democracia, sin aceptar de una vez el compromiso que ello implica. No se trata de constreñirla a un simple mecanismo de acceso al poder, cuando, por encima de eso, es la única forma de legitimación posible de ese poder, puesto que la idea sobre la que se asienta es la misma que sirve de fundamento a las sociedades modernas: la idea de la libertad y de la participación. Sólo la democracia garantiza la dignidad de la persona humana, prioridad absoluta desde el punto de vista ético, jurídico y aun religioso. De ahí que se la niegue cuando el hombre vive la angustia de la violencia.
[…] todos –políticos, sindicalistas, empresarios, religiosos, intelectuales, hombres de armas– conscientes de que un comportamiento nacional requiere, por encima de todo, un contenido ético esencial que priorice los esfuerzos tendientes a luchar por la dignidad del hombre.
[…] Decididos a procurar que todos los hombres sean –y se sientan– responsables de sus destinos y forjadores del futuro de la Nación, para lo cual será necesario superar todas las formas de marginación, las trabas a la efectiva participación y las actuales tendencias alienantes de la organización política, económica y social.
Decididos a afirmar las libertades políticas, pero también la libertad que permita desarraigar la explotación, la opresión, la pobreza, las propagandas abusivas y deformantes, y cualquier trato degradante. Decididos a lograr la paz que afirme el respeto por los derechos humanos, sin cuya vigencia nada podrá construirse; a promover la justicia, que termine con el privilegio y las políticas económicas antipopulares […] resulta indispensable que por lo menos en esta materia el gobierno “unifique personería” a efectos de evitar la aparición de ridículas propuestas orientales o absurdas concepciones elitistas, apoyadas nada menos que en el pensamiento de Oswald Spengler, considerado por muchos como uno de los antecesores del nazismo.
Raúl Alfonsín (“Propuesta y control”-N° 6- marzo de 1977 )
Esa valentía, sus propuestas para la instauración de una socialdemocracia y, seguramente, la reticencia que la última etapa del gobierno peronista había logrado entre muchos de sus propios adeptos, fueron los grandes ejes que lo catapultaron a la presidencia.
Después hubo que enfrentar la realidad: las concesiones al establishment y a la corporación militar fueron una dura barrera que nunca pudo superar. Y la “Obediencia debida y punto final” produjeron una enorme grieta en aquella primera ilusión...
Pero aquel 30 de octubre –frescos todavía los horrores de Malvinas, vibrantes aún en los oídos las palabras de Videla: “los desaparecidos son eso, desaparecidos; no están ni vivos ni muertos; están desaparecidos”– Alfonsín fue la esperanza del retorno a la vida.
Mario Bellocchio




VER, LEER Y ESCUCHAR
Espacio de crítica literaria, teatral y de ediciones musicales

LA LIBERTAD DE OUDINE. Gabriela Inés Casañas
Editorial Dunken, Buenos Aires, 2008.
La novela evoca esas películas de misterio en las que una imagen olvidada se erige en el corazón del enigma, en este caso la cabeza de la Libertad que figura en la moneda de un peso de 1962, debida al famoso grabador francés Eugène André Oudine (1810-1887). Con un imaginativo diseño, Rodolfo Massa diseñó la tapa del libro como un símbolo del pasado oculto en las profundidades anímicas de Rocío, que sufre de amnesia y está internada en un instituto de salud mental. En este planteo original de la autora, esa carencia empuja a la protagonista a construir su vida hacia adelante, tal como surge de sus auténticos sentimientos. Es decir que da como posible la construcción de la propia personalidad.
Más allá de las inevitables vicisitudes psicológicas, hay entonces un aura policial, la sensación de que necesariamente tuvo que haber ocurrido un hecho siniestro.
En un logrado desenlace colmado de acontecimientos, los personajes se asumen a sí mismos y, en consecuencia, comienzan a trazar sus destinos y a alejarse de la soledad, que “aprieta los zapatos de la existencia”. En éste, su primer libro, Gabriela Inés Casañas exhibe talento y oficio, de manera que el lector no puede menos que aguardar con ansiedad sus próximas publicaciones. (G.C.)

ESTA TERNURA COMPARTIDA. Roberto Diaz /Pedro Gaeta
Ediciones Gente de Bs. As., Buenos Aires, 2008
Hace un tiempo que las carpetas de “Gente de Buenos Aires” están volviendo a la ciudad. Hace tiempo que Roberto Santoro respira profundo el advenimiento de otros aires. Artistas en carpetas simples, amigas, de hojas sueltas para todos.
Esta ternura compartida: un mano a mano entre el poeta Roberto Díaz y el plástico Pedro Gaeta, sale otra vez a caminar Buenos Aires, a encontrase, por qué no, en algún café de ochava con su primera edición del año 1973. Díaz, poeta de Buenos Aires que lleva a la letra su ciudad y en ella a la mujer, las mujeres (sus amadas dentro de la gran ciudad mujer), ubica su tono, su estética, en lo urbano, en ese aire reconocible para todo aquel que sepa de mirar y leer su aldea. Díaz vive en la vereda de enfrente de la definición de poesía opaca de Fernando Kofman (ver comentario de Germán Cáceres en número anterior), su poesía sigue con “aura” a pesar de los días oscuros. Quizás una apuesta por la luz, quizás una inevitable marca de fábrica: no le digas a nadie que mis manos / fueron para tu cuerpo / dos lugares comunes / ni le cuentes tus noches / al que quiera escucharte // ni se te ocurra decir / que buenos aires era nuestra madame: así anota en Secretísimo. Dos caras van en camino de ser una, dos manos buscan ser una sola mano, y un corazón, uno solo, es el que cuelga alma adentro: de esta manera Pedro Gaeta traza línea poética en uno de sus dibujos.
En Arte poética Díaz anota dos últimas líneas: canto / para purificar nuestro destino. (E.L.)

EPISTEMOLOGIA PARA PRINCIPIANTES. Denise Najmanovich
Ediciones Era Naciente, Buenos Aires, 2008
Se trata de un libro clarificador, que introduce al lector en el difícil mundo del conocimiento y, con inteligente sencillez y gran sentido didáctico, da cuenta de las dificultades que presenta el propósito de hallar en el panorama de la ciencia verdades objetivas. Con una deslumbrante capacidad de síntesis se da cuenta de la historia de la epistemología (y otras disciplinas afines como la gnoseología, la teoría del conocimiento y la filosofía de la ciencia) desde el ágora de la polis ateniense (siglos VIII y VII a.C.) hasta la maravillosa y contemporánea teoría de la complejidad (Ylya Prigogine y Edgar Morin, entre otros), pasando por los paradigmas de Thomas Kuhn y las aportaciones de Karl Popper e Imre Lakatos. Este trabajo, que por su profundidad científica y su calidad literaria se puede considerar un ensayo, es apasionante desde sus primeras páginas, pero adquiere un tono de entusiasmo contagioso al analizar los problemas que plantea este vertiginoso siglo XXI. Que tamaña cuestión haya sido abordada con humor no puede menos que sorprender. Es desternillante el ejemplo elegido para probar que ”toda relación causal es incierta”: se atribuye un asesinato a un disparo de bala y finalmente resulta ser una muerte por envenenamiento. La erudición de Denise Najmanovich y el talento grafico de Mariano Lucano son las claves que explican esta creativa inmersión en la epistemología, que puede considerarse “para todos”. (G.C.)

FLORES BLANCAS. Patricia Alejandra Núñez
Centro Betanzos Ediciones, Buenos Aires, 2008.
Estos poemas dan prueba de esa “servidumbre privilegiada” y somos invitados a compartir los colores, los sabores, los olores de una infancia alegre, tierna, y la transformación suave, leve, que empuja a la juventud, a la madurez. Sorpresa, porque estos poemas de amor no surgen del romanticismo ingenuo ni de un ser separado de lo cotidiano: son el decir de una mujer, una psicoanalista, inserta en el mundo, en una actualidad difícil, violenta, segregativa...
Es la enunciación de una posición subjetiva que no es inocencia como ignorancia sino un modo de hacer con el saber que “la crueldad es tan antigua como el poder y la tiranía”. Sus dichos sostienen un decir amoroso: “Te equivocas si crees que el desaliento inundará mi ser” e invita a una forma singular del amor, encarnado, como refugio alejado del cinismo. El pudor y el bien-decir, su forma de velar lo íntimo, rompe la impudicia y es balsámica en estas “épocas donde los labios cierran las palabras”, dando cuenta del deseo y su causa, con una poesía que logra su articulación y la transmite. (E.F.)




EL POEMA DE JUAN VEDERA


SI desluce la pinta este soneto,
queda cortina, o le chinga el ruedo,
será por ser chabón, ya que no puedo
piantar de algún bolonqui si me meto.
Porque estas pocas líneas, siempre supe,
nos laten con el bobo al sonetear
(que dije sonetear, no zanatear):
junan adentro, baten sin engrupe.

Y sobra con catorce versos rantes
apretados como tamangos nuevos
para broncar, reír, metejonearte,
porque en este galguear a lo atorrante,
él dice con parolas de humo y nada
del breve viaje en un cacho del Tiempo.

Juan Vedera




CULTURA GRATUITA
Guía de actividades culturales barriales que no requieren erogación alguna

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BAIRES POPULAR.
La nueva agrupación que reúne a Papeles de Boedo, Círculo de amigos del café “Margot”, Espacio de Teatro Boedo XXI y los periódicos Desde Boedo y ABC intenta revivir con nuevas propuestas la mística del Grupo Boedo, sus novelistas y poetas; la de los pintores, escultores y grabadores que constituyeron los “Artistas del Pueblo”; la del teatro, la Peña Pacha Camac y la Universidad Popular, movimientos que dieron forma a la primera experiencia colectiva de arte social en nuestro país. Entérese y participe en nuestras actividades: www.bairespop.blogspot.com. Correspondencia a: bairesp@gmail.com

Muestra pictórica: Pedro César Etcheverry presentó su muestra el miércoles 29 de octubre, a las 19 hs, en el Margot donde se expone hasta fines de noviembre.

Todos los sábados de 11 a 14: Mesa de publicaciones: periódico Desde Boedo, Ediciones BP, Papeles de Boedo y otras publicaciones y ediciones barriales. En la vereda del Café Margot. Venta de material fotográfico (Boedo antiguo) de la colección “Desde Boedo”, restaurado por Mario Bellocchio.

El primer sábado de cada mes a las 17: Buenos Aires esquina Boedo. Ciclo de presentaciones con ilustración musical, conduce Rosa María Silva. En “Esquina O. Pugliese” (Boedo y C. Calvo).

Los últimos viernes de cada mes hasta noviembre: Cine en la Balear Cine gratuito en Colombres 841 a las 18.30. El viernes 28 “Quién dijo que es fácil”.
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MUSEO MONTE DE PIEDAD
(Boedo 870, 2º piso por escalera) Tel.: 4 931-8204/ 4 931-1605; Fax: 4 932-4680,

HORARIOS DE VISITA AL MUSEO: Lunes, miércoles y viernes de 10 a 17. Martes y jueves 10 a 20. VISITAS GRUPALES: concertarlas telefónicamente.

Seminario: HISTORIA Y APRECIACIÓN DEL TANGO -Desde sus orígenes hasta la actualidad- A cargo del Profesor OSCAR PITTANA. Del 30 de octubre al 18 de diciembre 2008, todos los jueves de 18.00 hs. a 20.00 hs, en el auditorio del Museo Monte de Piedad -Av. Boedo 870, 2º Piso (por escalera)- Inscripción e informes (datos de cabecera)

La noche de los museos - 15 de noviembre 2008
Programa de actividades.
19 hs: video “5 años de museo” guía convencional
19.30: espacio de narraciones literarias
20 hs: “viví el museo” teatralizacíon del recorrido histórico
21 hs: concierto de música popular
22 hs: coro del banco ciudad
23 y 24 hs: “viví el museo” teatralizacíon del recorrido histórico
01 hs: concierto de música popular
1:30: video “5 años de museo” guía convencional
En el auditorio: muestra colectiva de arte: artistas plásticos premiados en concursos organizados por el banco ciudad, que actualmente integran su patrimonio.
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ESPACIO CULTURAL JULIAN CENTEYA
Programación noviembre / 2008
Exposiciones: Hasta el 10 de Noviembre continúa la muestra de artes plásticas de la artista Gabriela Gargiulio. Grupo Boedo.
Sábado 08/11 - 21hs. - Música - Tango - Orquesta Típica “La vidú”.
Domingo 09/11 - 16hs.-Teatro infantil -“Sana...sana....Timorato”
Domingo 09/11 - 17.30hs. Homenaje al recientemente fallecido Historietista Argentino Carlos Meglia. Muestra de sus trabajos,
Martes 11/11- 19hs -Inauguración: Muestra de artes plásticas de la artista Fernanda Rege. Grupo Boedo (Hasta el 24/11)
Miércoles 12/11 - 19hs - Cine -CICLO: TRIBUTO A LOS HOMBRES MALOS. Ser malo fue su destino (Robert Wise, 1954, 95')
Jueves 13, Jueves 27/11 - A partir de las 13hs. El programa Perfectos Pekadores que se emite por FM LA BOCA 90.1 Mhz
Jueves 13/11 -19hs -Cine - CICLO: TRIBUTO A LOS HOMBRES MALOS -La patrulla infernal (Stanley Kubrick, 1957, 85')
Sábados 15, 22 y 29/11 -16hs. -Teatro infantil - “El Huemul de la Patagonia”
Sábado 15/11 - 21hs. Música -A.I.D.A (Asociación Internacional de Acordeonistas)
Domingo 16/11 -16hs teatro “El Rey Enano”
Domingo 16/11 -20hs Concierto -Ciclo de Blues en el Julián Centeya. Escuela de Blues en Concierto
Lunes 17, Martes 18, Miércoles 19, Jueves 20/11 -A partir de las 18:00hs -Muestra de Fin de año talleres 2008
Viernes 21/11 -19.30hs -Peña folklorica “La Galponera” y actuación Ballet Folklórico del Buen Ayre.
Sábado 22/11 -21hs Música -Dúo Lernoud Sullivan presenta ¨De ida y vuelta¨
Domingo 23/11 -16hs -“Mitos Griegos a la Criolla” Dir. Martín Eichelbaum
Domingo 23/11 -20hs -Muestra “Ballet Folklórico del Buen Ayre”
Martes 25/11 -19hs -Inauguración: Muestra de artes plásticas de la artista Andrea Ferrando. Grupo Boedo (Hasta el 30/11)
Miércoles 26/11 -19hs Cine -CICLO: TRIBUTO A LOS HOMBRES MALOS -Muñecos infernales (Tod Browning, 1936, 79')
Jueves 27/11 -19hs Cine -CICLO: TRIBUTO A LOS HOMBRES MALOS -La comedia del terror (Jacques Tourneur, 1964, 84')
Viernes 28/11 -9.30 a 18.30hs -Muestra Artes Escénicas
Viernes 28/11 -21hs. Danza -Se presentarán los espectáculos de danza “Bailecito de mi Tierra” y “Espejo”
Sábado 29, Domingo 30/11 -21hs Música -“Tangolpeando”
Domingo 30/11 -16hs -Teatro infantil / ¡Espectáculo sorpresa!

Espacio Cultural Julián Centeya -San Juan 3255 -4 931-9667 ejuliancenteya@buenosaires.gov.ar
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CINE GRATUITO EN LA LEGISLATURA
Subsecretaría de Patrimonio Cultural - Dirección General de Museos -
Museo del Cine “Pablo C. Ducrós Hicken”

Se presenta los martes a las 18.30 hs en el Salón San Martín del Palacio Legislativo (Perú 160) con entrada libre y gratuita.

11 de Noviembre: “Nadar solo” (Dir. Ezequiel Acuña)
18 de Noviembre: “Tiempo de valientes” (Dir. Damián Szifrón)
25 de Noviembre: “El custodio” (Dir. Rodrigo Moreno)
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Feliz “casi años” en EL GATO ESCALDADO
Dentro del marco del FELIZ CASI (dos) AÑOS,
El gato escaldado te invita a dos jornadas libres y gratuitas

· Sábado 29 de noviembre, 19 hs. Aniquilar a la niña (El espacio matemático haciendo anclaje en algunos puntos de la realidad)Dirección y Movimiento: Florencia Gleizer (Formato Living) Música en vivo: Rodrigo Gomez (Gordöloco/ Proyecto Gomez) Vestuario: Marcelo Ortega (Unmo) Producción: Julia Arbos. Duración: 20 min.
· Miércoles 3 de diciembre, 20 hs. El Tata Cedrón en vivo, acompañado por Miguel López en bandoneón

El gato escaldado libros. Av. Independencia 3548. 4 932-1956
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PROGRAMACION DE BARES NOTABLES
Informes: programacionbaresnotables@buenosaires .gov.ar
LA EMBAJADA Santiago del Estero 88
- YERBA BUENA Folklore - Viernes 14 de Noviembre 21:00 hs

BARBARO Tres Sargentos 415
- WILLY CAPPA CUARTETO - Jazz - Viernes 14 de Noviembre 23:00 hs
- MANTECA! - Jazz Sábado 22 de Noviembre 23:00 hs

CAFÉ DE GARCIA - Sanabria 3302
- VIVIANA PRADO Música Popular Argentina - Sábados 8 y 15 de Noviembre - 18:00 hs

LOS 36 BILLARES - Av de Mayo 1265
- TAMBORELLA Folklore - Viernes 21 y 28 de Noviembre - 19:00 hs

ENTRADA LIBRE. NO SE COBRA DERECHO A SHOW
- ENTRADA SUJETA A LA CAPACIDAD DEL LOCAL
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CINE AL SUR y CAFE DE LA CULTURA CINE:
TODOS LOS JUEVES A LAS 20:30 HS.
Cine documental con contenido histórico, político, social y cultural. Asoc.
Mutual Homero Manzi. Av. Belgrano 3540 - Tel.: 4 932-3940

CAFÉ DE LA CULTURA POPULAR
Miércoles 15/10 - 20 hs. "Los Malditos" y la Cultura. Panelista: Norberto Galasso.
Miércoles 22/10 - 20 hs. Homero Manzi en la Bisagra de la Historia. Panelista: Leonardo Nápoli. Miércoles 29/10 20 hs. Arte y Política. Panelista: Alberto "Paco" Fernández de Rosa.
Sábado 11 de octubre - 16 hs.Taller de construcción de "fantasías" y "cabezudos" del Carnaval. Tallerista: Juan P. Martínez Rabal.
Sábado 18 de octubre - 16 hs. Taller de baile, bombo Tallerista: Gallego Rubén Espiña.
Sábado 18 de octubre - 22 hs. Recital del Tata Cedrón .
Miércoles 5 de noviembre - 20 hs. La Canción Militante. Panelista: Ignacio Copani
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LA NUEVA CASONA DE COLOMBRES
Colombres 764 - Tel.: 4 932-3816
La Noche del Cuento Corto. Autores, o lectores de autores, nos juntamos para leer(nos) cuentos propios o ajenos. Ilustraciones musicales a cargo del maestro Hugo Romero (Guitarra), David Sotelo (voz), Ricardo Bottaro (guitarra y voz), y otros músicos populares. Participan, además, los organizadores de LITERATURA VIVA, de larga trayectoria.
Los primeros Viernes de mes a las 20.30 hs.
Entrada y participación libre y gratuita.
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U. Amb. y de Gestión PARQUE AVELLANEDA
Complejo Cultural Chacra de los Remedios

SABADO 8
A partir de las 14 hs. Artesanos muestran y demuestran. Lugar: Frente al Mástil.
15.30 hs. Encuentro de Danzas Circulares. Lugar: Playón “Antiguo Tambo”.
16 hs. Tarde de Chicos. “Charito y Canney”. Lugar: Centro de Artes Escénicas “Antiguo Tambo”. “Ciclo Cine del Mundo
17 hs. “El Niño Salvaje”. Lugar: En el Micro Cine de La Casona de los Olivera.
17 hs. Música. “Fat” (funk/hip hop). Lugar: “Escenario Antiguo Tambo”.
18 hs. Música. “Helecho” (funk/rock). Lugar: “Escenario Antiguo Tambo”.
19 hs. Experimentación Teatral. “Ópera de Dos Centavos” Lugar: Centro de Artes Escénicas “Antiguo Tambo”.
21 hs. Teatro Callejero: “Galileo Galilei” Lugar: En el Playón del Antiguo Tambo.

DOMINGO 9
A partir de las 14 hs. Artesanos muestran y demuestran. Lugar: Frente al Mástil.
16 hs. Tarde de Chicos. (Espectáculo a confirmar).
16.30 hs. Música. Muestra de Ensamble juvenilCiclo Cine para toda la familia”.
17 hs. “Un Disparo en la Oscuridad”. Lugar: En el Micro Cine de La Casona de los Olivera.
17 hs. Tarde de música. Folklore. Lugar: Centro de Artes Escénicas Antiguo Tambo.
17 hs. Teatro Callejero: “Juana lágrimas de tierra”, por el Grupo Teatro de la Intemperie.
18 hs. Teatro callejero: “M.P.T. 3.3: Eternamente Reseteados”. Lugar: Espacio abierto frente a La Casona.

MARTES 11 Y MIÉRCOLES 12
“Cine Parque (directores)” Brian de Palma.
16 hs. “Scarface”. Lugar: Micro Cine de La Casona de los Olivera.

JUEVES 13 “Ciclo Otra Mirada” Musicales.
15 y 17 hs. “Cabaret”. Lugar: En el Micro Cine de La Casona de los Olivera.

VIERNES 14 “Ciclo Otra Mirada” Musicales. 15 y 17 hs.
“All that Jazz”. Lugar: En el Micro Cine de La Casona de los Olivera.

SABADO 15 A partir de las 14 hs. Artesanos muestran y demuestran. Lugar: frente al Mástil.
16 hs. Tarde de Chicos. “Charito y Canney”. Lugar: Centro de Artes Escénicas “Antiguo “Ciclo Cine del mundo”. Directores / Actores”.
16.30 hs. “Un Mundo Perfecto”. Lugar: En el Micro Cine de La Casona de los Olivera. Tarde de Tango. Música, Poesía y Baile: Lugar: Escenario y Playón del Antiguo Tambo.
17 hs. “Cuarteto Sin Vento”. 17.40 hs. “Amalia Laviria” poemas lunfardos.
18 hs. Ballet de Tango “Sentimientos”. 19 hs. Experimentación Teatral. “Ópera de Dos Centavos”

DOMINGO 16
A partir de las 14 hs. Artesanos muestran y demuestran. Lugar: frente al Mástil.
15 a 21 hs. Gran Encuentro de Murgas. Lugar: En el Playón del Antiguo Tambo.
16 hs. Tarde de Chicos. Espectáculo de Títeres. (A confirmar). Ciclo Cine para toda la familia”.
17 hs. “El Regreso de La Pantera Rosa”. Lugar: En el Micro Cine de La Casona de los Olivera.

MARTES 18 Y MIÉRCOLES 19 “Cine Parque (directores)” Brian de Palma.
15 y 17 hs. “Ojos de Serpiente”. Lugar: En el Micro Cine de La Casona de los Olivera.

JUEVES 20 “Ciclo Otra Mirada” Musicales.
15 y 17 hs. “Fiebre de Sábado por la Noche”. Lugar: En el Micro Cine de La Casona de los Olivera.

VIERNES 21 “Ciclo Otra Mirada” Musicales.
15 y 17 hs. “Flashdance”. Lugar: En el Micro Cine de La Casona de los Olivera.
19.30 hs. Ciclo de Danza Contemporánea: “Verdedanza”. Lugar: Centro de Artes Escénicas “Antiguo Tambo”.

SABADO 22
A partir de las 14 hs. Artesanos. Lugar: frente al Mástil.
16 hs. Tarde de Chicos. (Espectáculo a confirmar).
16 a 17.15 hs. Teatro Callejero: “Las Aves”. Lugar: Diversos espacios del Parque. Muestra de Alumnos del curso de formación del actor para espacio abierto. “Ciclo Cine del mundo” Directores / Actores”.
17 hs. “Un Hombre de dos Reinos”. Lugar: En el Micro Cine de La Casona de los Olivera.
17 hs. “Solo 3” (música rioplatense).
18 hs. “Filippo”. Interpretando valsecitos, boleros, bossas, milonga, entre otros géneros.
19 hs. Experimentación Teatral. “Ópera de Dos Centavos” de Bertolt Brecht
21 hs. Teatro Callejero: “Galileo Galilei” de Bertolt Brecht

DOMINGO 23
A partir de las 14 hs. Artesanos muestran y demuestran. Lugar: frente al Mástil.
Desde las 15 hs. hasta las 19 hs. ECOMED 2008. 1º Encuentro de Comunicación y Medios Locales. Lugar: “Centro de Artes Escénicas Antiguo Tambo”.
16 a 17.15 hs. Teatro Callejero: “Las Aves” o “El Poder de la Lengua". Lugar: espacio abierto lindero al Vivero del G.C.B.A. 16 hs. Tarde de Chicos. “Charito y Canney”. Lugar: “Estación Clemente Onelli”. Ciclo Cine para toda la familia”.
17 hs. “La Pantera Rosa ataca de nuevo”. Lugar: En el Micro Cine de La Casona de los Olivera. 17.30 a 19 hs. Teatro Callejero: “1789, Algo sobre la revolución Francesa”
19 hs. Música. Cerrando “Ecomed” con “Padre”. Lugar: “Escenario del Antiguo Tambo”.
20 hs. Teatro. Noche de comedia: “Las del Barranco”. Lugar: “Centro de Artes Escénicas Antiguo Tambo”.

MARTES 25 Y MIÉRCOLES 26 “Cine Parque (directores)” Brian de Palma.
15 y 17 hs “La Dalia Negra”. Lugar: En el Micro Cine de La Casona de los Olivera.

JUEVES 27 “Ciclo Otra Mirada” Musicales.
15 y 17 hs. “Chicago”. Lugar: En el Micro Cine de La Casona de los Olivera.

VIERNES 28 “Ciclo Otra Mirada” Musicales.
15 y 17 hs. “Moulin Rouge”. Lugar: En el Micro Cine de La Casona de los Olivera.
20.30 hs. Peña folklórica “La Pulpería del Tambo”. Lugar “Playón del Antiguo Tambo”.

SABADO 29
A partir de las 14 hs. Artesanos muestran y demuestran. Lugar: Frente al Mástil.
Desde las 16 hs Cierre de Talleres del Centro de Producción Cultural.
17.15 hs. Teatro Callejero: “Las Aves” o “El Poder de la Lengua". Lugar: espacio abierto lindero al Vivero.
19 hs. Experimentación Teatral. “Ópera de Dos Centavos” de Bertolt Brecht
21 hs. Teatro Callejero: “Galileo Galilei” de Bertolt Brecht Lugar: En el Playón del Antiguo Tambo.

DOMINGO 30
A partir de las 14 hs. Artesanos muestran y demuestran. Lugar: frente al Mástil.
15 hs. Tarde de teatro para chicos y grandes. Lugar: Centro de Artes escénicas “Antiguo Tambo”.
16 hs. Tarde de teatro para chicos y grandes. Lugar: Centro de Artes escénicas “Antiguo Tambo”.
Desde las 16 hs. Encuentro Coral. “Ciclo Cine para toda la familia”
17 hs. “La Venganza de La Pantera Rosa”. Lugar: En el Micro Cine de La Casona de los Olivera. 20 hs. Teatro. Noche de comedia: “Las del Barranco”. Lugar: Centro de Artes escénicas “Antiguo Tambo”.
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MATINEE DE CINE ESPAÑOL
Auditorio del Museo de Arte Español Enrique Larreta (Juramento 2291).
A las 16.30 con entrada libre y gratuita.
Sábado 8: La Caza (1965, Dirección Carlos Saura).
Sábado 15: El extraño viaje (1964, Dirección: Fernando Fernán Gómez).
Sábado 22: La muerte de un ciclista (1955, Dirección Juan Antonio Bardem).
Sábado 29: Volver a empezar (1982, Dirección José Luis Garci)
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“Alzo mi voz” en la CASA BALEAR
Silvia Elena Maimó Oliver presentará en la Casa Balear de Buenos Aires su libro de poesías, titulado "Alzo mi voz", ópera prima de la autora en la que evoca sus raíces en Mallorca domingo 30 de noviembre a las 19 horas, en la sede social de la Casa Balear , calle Colombres, 841.
Al finalizar, se servirá un vino de honor.
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GRUPO DE TEATRO COMUNITARIO Y CALLEJERO BOEDO ANTIGUO
Presenta su segunda creación colectiva
“OID EL GRITO” Un recorrido por la historia argentina Domingo 09/11 17 hs. Plaza Martín Fierro (Urquiza y Barcala) a 1 cuadra de Avda. San Juan y Urquiza
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12.10.08








Nº 79
Octubre de 2008


TINTA ROJA EN EL GRIS DEL AYER
Mario Bellocchio presenta su muestra fotográfica con intervención de arte digital

MUSEO DE LA CIUDAD
SALA QUERUBINES (Defensa 223)
(HASTA EL 2 DE NOVIEMBRE de 11 a 19, INCLUSIVE FERIADOS)





SUMARIO

Un club de barrio
Los cuarenta años del GON
Mario Bellocchio

Callejeando historia
Ascasubi y Del Campo, el “Gallo” y el “Pollo”
Diego Ruiz

Tintorería “El Nipón”
Mónica López Ocón

Nueva tribu urbana
Leonardo Busquet

Red de Cultura de Boedo: camino al primer lustro.
De “colección” a “colectivo”. Transitando el tirabuzón
Claudia Ferrentino
en nombre de la Red

Sefikill. El conflicto financiero en clave de humor
José Muchnik
(a) Josecito de la ferretería

Los sin nombre
El subte lleno de “fantasmas”
Pablo Bellocchio

Plaza: el corte de las cintas
Primera Escuela de Psicología Social Pichón Riviere

Informe Plaza
Patricia Roselló

Fermín y el relojito de arena
La segregación en la primaria
Edgardo Lois

POEMA
A un buzón de un barrio céntrico
Gustavo Riccio

EDITORIAL: Espacio verde
Mario Bellocchio

VER, LEER Y ESCUCHAR
Espacio de crítica literaria, teatral y de ediciones musicales

CULTURA GRATUITA
Guía de actividades culturales barriales que no requieren erogación alguna





Un club de barrio
Los cuarenta años del GON, una institución barrial que sobrevive a la desaparición forzada de los modestos clubes nacidos en tiempos en que su amparo era una necesidad social del entorno vecinal


La Comisión de Fiestas de este Club, tiene el agrado de invitar a Vd. y familia a la Fiesta Campestre que se realizará el Domingo 9 de Febrero próximo en el MONTE CRIOLLO (Puente Zapiola) situado en Merlo, F. C. O., y vería complacida su asistencia. Saluda a Vd. atentamente: Dr. Ramón A. López (Presidente).
La invitación —formal— pasa a seducir cuando se enumeran las actividades: parrillada desde muy temprano y a las 12 ½ (sic) gran asado con ensalada, minestrún a la genovesa, quesos, frutas, vino, cerveza y Bilz a discreción. Menú obligatoriamente abundante para los recientes participantes de las carreras de enhebrar la aguja, del huevo en la cuchara, de embolsados, de tres pies, para atrás y haciendo el moñito. Y las famosas cinchadas de solteros contra casados o de flacos contra gordos. La invitación es de la Sociedad de Fomento Don Juan de Garay, febrero de 1930.
Eran tiempos protagónicos para Boedo. Las grandes quintas ya habían sido loteadas, fragmentadas con el trazado urbano y la actividad social bullía vecinalmente a la par que las sociedades de fomento se afincaban amparando las necesidades populares.
Ya se cumplían casi cinco años —desde agosto de 1925— que en Pavón 3916 se abriera la Sociedad de Fomento Don Juan de Garay y, justo para la fecha de la invitación, con el incremento de la actividad vecinal, se decidiera modificar parcialmente los estatutos para transformar la primitiva denominación en Círculo Social. Los bailes y reuniones de diverso tipo, que no excluían las de índole familiar como casamientos y cumpleaños, podían así ocupar con propiedad los salones de la institución. La subcomisión de fiestas tenía un destacado lugar como organizadora de los eventos con la participación de números artísticos de variado renombre. No faltaban la biblioteca, los billares, los juegos de mesa; el ingreso a la reclusión nocturna hogareña reconocía así un obligado paso previo —voluntario y placentero— por las instalaciones del club.
En las inmediaciones, mientras tanto, el abrupto crecimiento vecinal generaba emprendimientos similares. Allá por Rondeau y avenida La Plata —Rondeau 4153, para ser más precisos— nacía de la inquietud vecinal, en 1929, para albergar las actividades lúdicas, el Club Social y Deportivo Odeón. El periplo de sus sucesivas sedes recorre un camino que pasa por un local en avenida La Plata, cerca del Viejo Gasómetro, para afincarse finalmente en Pavón 4135, a tan sólo dos cuadras del Garay. Una tradicional elección de “misses” entre las jóvenes asociadas, los torneos interclubes de “casín” y una abundante actividad social sostuvieron la vigencia del Odeón hasta los años 50 en que las costumbres de la población cambiaron de la mano de una nueva perspectiva económica del estrato social habitué de sus salones. Ya no era el club la única variante en donde depositar los momentos de ocio.
El abandono forzado de las instalaciones de Pavón, la proximidad con el Garay y el aporte que produjo la venta del local de avenida La Plata propulsaron la unión. El GO (Garay-Odeón), así bautizado en octubre de 1951, nacía con el refuerzo de actividades similares y vecinas en la sede de Pavón 3916, que, gracias al aporte económico del conjunto así formado, pudo adquirirse un año después de la fusión.
En los años treinta era impensable que un obrero o empleado desplegara su ocio o sus habilidades deportivas de amateur en otro lugar que no fuera el club barrial. Así lo imaginaron un grupo de vecinos de Pavón al 3500 cuando crearon, en agosto de 1934, el Neptunia Athletic Club. Esta agrupación puso el acento en lo deportivo, sin descuidar lo social y cultural, a tal punto que por 1939 su —entonces— sede de Garay 3547 se trasladó a Castro 1852, donde se incorporaron canchas de tenis, pelota, básquet y otras instalaciones de importancia para prácticas deportivas.
La vida social contaba con destacados eventos en los aniversarios y los bailes de Carnaval, en los que se recuerda la presencia de grandes orquestas y cantantes: Carlos Di Sarli con Roberto Rufino, Juan D’Arienzo, Aníbal Troilo con Francisco Fiorentino, Oscar Alemán, Francisco Canaro con Roberto Famá, Ricardo Tanturi con Alberto Castillo..., y una larga lista de luminarias del momento.
Pero el Neptunia brillaba con el sol: el básquet se afilió a la Federación Argentina y participaba en su torneo; y un cúmulo de asociados se destacaban en tenis, bochas, pesas, gimnasia en aparatos..., hasta comienzos de la década del 60, con la consolidación que suponía la reciente adquisición del predio mediante el apoyo vecinal. La circunstancia nacional se encargó de truncar el ascenso. Las precariedades de la economía precipitaron, a pesar de los logros, la deserción de la masa societaria. Allá por 1964, ante la situación imperante, la comisión directiva decidió poner en venta la sede social y, posteriormente, tratando de preservar a un núcleo de fieles asociados, iniciar la negociación con los vecinos del GO para la fusión de las entidades.
Hace cuarenta años, en mayo de 1968, nacía de esas tratativas el GON (Garay-Odeón-Neptunia) guiado por el viejo precepto de que “la unión hace la fuerza”. Aún hoy —recuerda Alberto Venturiello, su actual presidente— se discute si no fue desacertado quedarse con Pavón como sede y no haber sostenido, en cambio, lo de la calle Castro, de mayor amplitud. En años en que la personería jurídica la firmaba el presidente de la República, el Neptunia había logrado refrendarla; la firma: Juan Domingo Perón. Lo cierto es que la ampliación de ese documento permitió contar con personería al reciente GON.

Lo que sigue son algunas pinceladas que permiten delinear los cuarenta años de actividad conjunta de aquellas entidades originarias lo que, en las condiciones —más bien condicionamientos— que deben soportar los clubes de barrio de estos tiempos, se trata de una supervivencia transcurrida con honor y orgullo.
El primer impulso de la unión fue fructífero en lo social. Recuerda Venturiello con nostalgia la cena-baile de los sábados, una actividad que llegó a convocar a tantos asociados que la comisión directiva se abstenía de participar para ampliar la oferta de mesas. Eran netamente familiares. Lamentablemente, al no poder ocuparnos del aspecto culinario lo debimos resignar en los “buffeteros”. A raíz de eso el mantenimiento del edificio fue descuidado y comenzó una etapa de deterioro que sólo pudo salvarse con un subsidio que se nos concedió durante el gobierno de Aníbal Ibarra.
Paralelamente, el salón siguió albergando actividades tales como teatro, espectáculos artísticos, patín infantil, el recordado Fogón de los Arrieros, ajedrez, gimnasia para damas y reuniones de todo tipo que incluyen a las que el ámbito prestó cobijo —muchas veces desinteresadamente— a instituciones de toda índole que utilizaban las cómodas instalaciones. Un camino lleno de obstáculos que incluyó atravesar crisis económicas y los duros tiempos del “Proceso”, el neoliberalismo menemista y la debacle del 2001. A todas estas calamidades sobrevivió sin entrega de principios. Agrega su actual presidente: en las crisis económicas que vienen del 80 y pico —o antes— la gente entraba en mora con la cuota social o se borraba. Y entre la autopista, que dividió al barrio en dos y segregó al sur, y la apertura del supermercado, tiraron al comercio de una zona que era muy activa en ese aspecto. Ahora no es ni el 10% de otra época.
En los años de la dictadura militar nos ayudó que las actividades del club no asumían una militancia política, ideológica o religiosa determinada sino que, por el contrario, reunía a todos en el uso de los horarios de descanso de las tareas que cada cual llevara a cabo. A pesar de eso recuerdo que una vez nos pidieron realizar una actividad de difusión; argumentamos falta de fondos —que ellos no proveían— para realizarla. Y de vez en cuando aparecía algún observador de nuestro Tae-kwondo que se les antojaba “subversivo”. El hijo de un miembro de la CD se tuvo que ocultar porque formaba parte de una Comisión Social de los Tribunales de San Isidro.
Tal la paranoia de aquellos tiempos.
Con la llegada de la democracia los alquileres del salón dieron un respiro económico. Y no sólo para reuniones sociales familiares. En algunas de índole política pasaron por el GON Andrés Framini, Norberto La Porta, Aníbal Ibarra, el actual jefe de Gabinete Rodríguez Larreta promoviendo una candidatura barrial, Dante Gullo, Arnaldo Goenaga, los legisladores Roberto Destéfano, Milcíades Peña y Liliana Parada, por nombrar los de conocimiento más difundido. Aparecen en el recuento las actividades solidarias como la de Viviana Sotolano, que articuló un conjunto de integración de niños con síndrome Down con otros pequeños sin esta discapacidad, y las reiteradas oportunidades en las que el club prestó colaboración gratuita al gobierno de la ciudad para gestionar documentación o reuniones de promoción de planes sociales; funciones teatrales —Haydée Padilla, entre otros— y musicales donde actuaron desde cantantes líricos —Agrupación Lírica Argentina— a bandas de rock —Manzana Podrida, Lala Mandarina— y orquestas típicas juveniles —la UOT, Unión de Orquestas Típicas: Fervor de Bs. As., El Afronte, La Furca, Seis para el Tango, La Bidú, Vayan Saliendo, La Imperial; grupos teatrales y folclóricos, coros... Lo de la UOT produce el fenómeno de la incorporación de turistas, por la vigencia del tango y la promoción que los conjuntos se encargaban de establecer en otros lugares en donde actuaban.
Quedaba el déficit deportivo. Para cubrir esa falencia en el 89 se consigue el padrinazgo de Cochabamba 3750 (bajo autopista del GCABA), donde se hace fútbol, handball y un poco de básquet para menores. El padrinazgo estipula el uso del predio, habilitado para la participación de todo público, sin retiro de ganancias (¿Retirar? Siempre hay que poner —acota Venturiello).
A fines del 2004, el 30 de diciembre, se produce la tragedia de Cromagnon. Y, como suele suceder en estos casos, del descontrol se pasó a las hiperexigencias para habilitaciones. El 17 de septiembre de 2006 clausuran la sala del GON. Manzana Podrida realizaba un encuentro para juntar alimentos para un comedor de Ciudad Oculta —relata Venturiello—. No se cobraba entrada, el salón se cedía para esa actividad solidaria. Y nos clausuraron “por no haber pedido autorización para realizar ese evento”. Para la rehabilitación exigían entonces, además del equipamiento de las instalaciones, una ambulancia en la puerta, un médico, un electricista matriculado y un bombero. Eran disposiciones totalmente inalcanzables para un lugar donde entran ciento y pico de personas. Y más aún si la reunión es gratuita. La clausura se circunscribió a los espectáculos que en ese momento generaban gran parte del sustento del lugar. Y sigue vigente el trámite para lograr la reapertura. De nada valió el cumplimiento de los abundantes requisitos de equipamiento siempre llevado a cabo.
La actividad actual de Pavón —hasta tanto se rehabilite su escenario— remite al Centro de Jubilados y Pensionados “Noninos”, dirigido por Noemí Oneto —esposa de Venturiello y descendiente de la familia fundacional del barrio—, a quien se le otorga un comodato para que impartan sus clases de yoga, folclore, salsa, otras actividades sociales y turismo. Se facilita sin cargo a la actividad de la Juegoteca de Boedo (patrocinada por el GCABA) el espacio para que puedan desarrollar sus actividades de lunes a viernes, a los “Cometas de Boedo” para sus ensayos, a las reuniones de la Comisión Vecinal Todos por la Plaza de Boedo y a la mayoría de las reuniones de la Red de Cultura.
El 30 de agosto pasado el GON recobró imágenes pretéritas cubierto de mesas en las que disfrutamos la cena y el encuentro de los cuarenta años. Los que recordábamos otros tiempos y costumbres, con algo de nostalgia. Y los más jóvenes, afincados sólo en el presente de la institución, luciendo con orgullo su capacidad de supervivencia en momentos en que los valores trastrocados ponen verdaderas vallas a sortear todos los días.
Mario Bellocchio

FUENTES DE DATOS:
Noemí Oneto; “Historia de un club de barrio”; Buenos Aires, 2003.
Entrevista realizada en octubre de 2008 al actual presidente del club GON Alberto Venturiello.




Callejeando historia
Ascasubi y Del Campo, el “Gallo” y el “Pollo”
Como es propósito de este cronista callejero, reiterado en cada entrega, seguir más o menos el hilo cronológico de los escritores presentes en nuestras calles, tocaría ahora dar una repasada a los llamados “gauchescos”, esto es a quienes —hijos también del Romanticismo— tomaron no sólo el paisaje y los personajes locales como tema, sino que intentaron reproducir el habla local de la población rural. En realidad, la cosa viene de lejos, de las coplas y cantares populares derivados del folclore español, aportado por conquistadores y colonizadores, como lo estudiaran en detalle Ricardo Rojas, Juan Alfonso Carrizo o, en nuestros días, Susana Chertudi y Olga Latour de Botas. Y fue un oriental afincado en Buenos Aires, Bartolomé Hidalgo, quien primero compuso “diálogos” y “cielitos” de tema patriótico en el marco de la Revolución y la guerra de Independencia; coplas transmitidas oralmente y a veces en hojas sueltas que se difundieron ampliamente entre el pueblo y pasaron a ser parte de su acervo. Hidalgo también llegó a publicar tres Diálogos patrióticos, de los cuales el tercero, “Relación que hace el gaucho Ramón Contreras a Jacinto Chano de todo lo que vio en las fiestas mayas de Buenos Aires en el año 1822”, es el más conocido e influyó en forma muy evidente en los poetas posteriores que también utilizaron la forma de diálogo.
El primero de nuestros personajes de hoy, Hilario Ascasubi, ya desde su nacimiento prefiguró en cierto modo su destino: lo hizo a campo raso en Fraile Muerto (luego Bell Ville), bajo una carreta que hacía la travesía a Buenos Aires en 1807. Desde más que joven llevó una vida aventurera, pues en 1819 dejó los estudios elementales en el convento de San Francisco y se enganchó en un buque rumbo a la Guayana francesa, pasó a Estados Unidos y luego anduvo por Europa, Chile y Bolivia regresando en 1822 y radicándose en Salta donde fundó la Revista de Salta y publicó sus primeros versos. Al estallar la guerra con el Imperio del Brasil se alistó en el contingente salteño y participó en la batalla de Ituzaingó bajo el mando de José María Paz. Al fin de la campaña, trabajó en la imprenta de Hallet en Buenos Aires y cumplió guarnición en el Fuerte Independencia, pero su declarado unitarismo pronto lo hizo tener problemas con la policía de Rosas que, en 1830, lo encarceló. La policía o las cárceles de la época no deberían ser muy seguras, porque al día siguiente se fugó, siendo recapturado en Entre Ríos en 1831. Finalmente pudo emigrar a Montevideo, donde instaló una panadería que le permitió prosperar —a diferencia de Lamadrid, que hizo de panadero en Bolivia y siguió pobre de solemnidad— y contribuir con dinero y armas a los ejércitos unitarios. Allí comenzó a editar hojas sueltas de propaganda política en tono gauchesco y, en 1846, las difundió bajo el seudónimo Paulino Lucero. En la batalla de Caseros se desempeñó como ayudante de Urquiza pero, planteada la secesión bonaerense, se alistó en el bando porteño y participó en las empresas del alumbrado a gas, del primer Teatro Colón y dirigió el teatro Coliseo. En 1860 el gobernador Mitre lo envió a París, donde residió varios años y en 1872 publicó sus obras literarias en tres tomos: Santos Vega o Los mellizos de la Flor, Santos Vega y Paulino Lucero. Falleció en 1875.
Por su parte, Estanislao del Campo era el típico joven porteño de buena familia que, al no seguir estudios universitarios, se dedicó a empleado de comercio. Había nacido en 1834 y en 1853 participó en la defensa de Buenos Aires contra el ejército sitiador de Hilario Lagos. Partidario de Mitre, peleó en Cepeda y Pavón contra la Confederación, desempeñó varios cargos públicos, colaboró en los diarios El Nacional y Los Debates y fundó El Porvenir Argentino, órgano del “partido liberal”. Sin embargo dicha adhesión a Mitre no le impidió combatirlo en La Verde en 1874, cuando don Bartolo se sublevó contra el resultado electoral que había consagrado presidente a Avellaneda argumentando fraude, que lo hacían, y abundante, todos los bandos de aquella época. Sus primeros versos aparecen en 1857 firmados Anastasio el Pollo, en homenaje a su admirado Ascasubi que lo hacía como Aniceto el Gallo y en la noche del 24 de agosto de 1866 asistió a una representación de la ópera Fausto, de Gounod, en el primitivo Teatro Colón, de cuya empresa también era socio. Nació entonces su Fausto criollo —desopilante descripción y comentario de la obra por parte de un paisano— que publicó como folleto en el Correo del Domingo con tal éxito que hasta 1910 se habían tirado más de 140 ediciones diferentes. En 1870 publicó todas sus composiciones en un volumen titulado Poesías, incluyendo el Fausto, dedicado esta vez a Ricardo Gutiérrez y en 1880, tras jubilarse de su empleo en el ministerio de Gobierno, falleció el 6 de noviembre con sólo 46 años.
Decíamos al principio que estos escritores “gauchescos” eran hijos del Romanticismo en cuanto al rescate de los temas nacionales, pero debemos acotar que iban un paso más allá de Echeverría y su generación al tomar no sólo a tipos populares como personajes, sino al adoptar el habla popular como forma de expresión. Es importante remarcar que no eran integrantes de ese “pueblo” sino de las clases cultas que adoptaron dicha habla para sus composiciones, pues como sagazmente marcara alguna vez Borges —con el que se puede estar en desacuerdo en muchas cosas, pero que algo había leído—, el gaucho, el hombre del pueblo no utiliza su habla cuando intenta hacer poesía, sino que imita las formas “cultas” y consagradas, como bien se puede ver en la obra de los payadores que se ha conservado, desde Pablo Vázquez y Gabino Ezeyza hasta Bettinoti y se refleja en numerosas letras, buenas y malas, de tango de cuando el paradigma era Rubén Darío. Estos poetas todavía darán un paso más con el Martín Fierro, que comentaremos el mes próximo, y se convertirán en totalmente académicos con el Santos Vega de Rafael Obligado, que regresa a las formas “cultas” del habla.
Escasa suerte —como la mayoría de los artistas— han tenido nuestros protagonistas en las calles de Buenos Aires, aunque Manuel Mujica Lainez les erigiera un monumento literario en sus deliciosas Vidas del Gallo y el Pollo: Ascasubi corre tan sólo una cuadra desde Agustín Magaldi hasta Luna, entre Zepita y Orma, en el barrio de Barracas. Por su parte, la Avenida del Campo homenajea al poeta pero también a su padre, el coronel Juan Estanislao, naciendo en Garmendia, costeando el cementerio de la Chacarita y muriendo en Chorroarín, entre Balboa y Montenegro, tras escasas siete cuadras. Y finalmente, aunque fuera el primero, la calle Bartolomé Hidalgo se encuentra en Villa Pueyrredón y corre desde Argerich hasta Helguera, entre Pareja y Salvador María del Carril, no debiendo ser confundida con la calle Hidalgo que transcurre por Caballito y Villa Crespo y, en realidad, recuerda al cura Manuel Hidalgo y Costilla, precursor y mártir de la Independencia mexicana, ésta sí con muchas cuadras de recorrido.
Diego Ruiz




Tintorería “El Nipón”
Quedan pocas tintorerías japonesas de las que en mi infancia había en todos los barrios. Pero en Parque Chas, debido a las calles circulares, el tiempo se corre a sí mismo como un perro que intenta morderse la cola. En consecuencia, su marcha se hace más lenta y el barrio queda salpicado de rémoras del pasado. La tintorería “El Nipón” es un ejemplo claro de negocio anacrónico ajeno por completo a la globalización que llegó también a los vestidos gastados, a los trajes demasiado usados que necesitan resucitar para una entrevista de trabajo, a las polleras y pantalones salpicados de manchas tan rebeldes como los jóvenes de generaciones pasadas. Con la desaparición de estas tintorerías desapareció también un olor característico que un perfumista podría describir como un aroma intenso, con “notas” de solvente, reminiscencia de maderas y evocación de especias picantes: el olor a tintorería que inevitablemente nuestra nariz ansiosa buscaba entre los pliegues de las prendas. En “El Nipón”, en cambio, es posible recuperar ese aroma antiguo, pesado y misterioso que dibuja sobre las prendas marcas olfativas que permiten reconocer su paso por la cofradía de los viejos tintoreros. Allí, la máquina de planchar sigue escupiendo su vapor de dragón oriental como una vieja locomotora inmóvil. Cada cual carga con su propio infierno y acaso el del dueño de esta tintorería consista en haber salido de su país con ansia de aventura y el de haberse quedado varado en un barrio de calles con nombres de ciudades europeas con una máquina que evoca viejos trenes ingleses, pero que no va a ninguna parte.
Claro que el dueño de “El nipón”, a diferencia del resto de los mortales, tiene como compensación de su pequeño infierno, un pequeño paraíso al alcance de la mano. Sobre su cabeza terrena y sufrida hay un mundo sutil, suspendido, que comienza en el dobladillo de las prendas limpias y que se pierde en la parte más alta del cielorraso. El mundo, en esa tintorería, como en todas las tintorerías japonesas de otro tiempo, tiene dos niveles bien diferenciados: el de los cuerpos sudorosos atormentados por la máquina infernal del planchado, y el de los cuerpos etéreos, sin carnadura, que sobrevuelan el local como fantasmas o como acróbatas que desafían la ley de gravedad suspendidos por el arnés de una percha. Es un ballet de espectros virginales cuyos integrantes, por efecto de la limpieza oriental, son almas sin mácula, sin polvo, casi sin historia. Hay allí arriba una alegría de colores recobrados, de pureza reencontrada sin tormentos, ni ayunos, ni abstinencias. Basta una combinación de la sabia alquimia del tintorero, para que esas almas recuperen su lozanía virginal y floten sobre el mundo mortal a la espera de reencarnar en el mismo cuerpo para prestarle un poco de esa pureza que sólo recuperan los seres de trapo. A veces, esos fantasmas multicolores reencarnan en otro cuerpo. El paso por la tintorería suele ser el ineludible ritual de purificación de algunas prendas heredadas, luego de alargarles las mangas o cambiarles los botones. Esos fantasmas flotan desorientados un tiempo, pero finalmente reconocen desde la altura en quien los va a buscar a la tintorería algún rasgo familiar y, nuevamente a ras del piso, se reacostumbran a la tiranía de la ley de gravedad a cambio de reencarnar en un cuerpo nuevo.
Para devolver los etéreos fantasmas a la Tierra, el tintorero de “El Nipón”, como todos su antecesores, cuenta con una pértiga tan larga que llega hasta ese cielo de género en que los vestidos, las blusas y los trajes se vuelven figuras planas como sombras chinescas.
No es casual que se diga que en el Paraíso perdido había un manzano. Seguramente Eva le habrá hecho bajar a Adán la primera manzana con una larga pértiga de tintorero para sucumbir a la tentación y conocer el fruto prohibido. Ya se sabe lo que sucede cuando algo desciende de las alturas: lo que sea que descienda —manzana o blusa— se mancha, se ensucia, va perdiendo los colores, se opaca y se desluce hasta adquirir una apariencia absolutamente terrenal.
En la teología oriental de las tintorerías no hay un solo limbo, sino dos: el de las prendas que esperan el baño purificador y el de las ya limpias que luego preservan su limpieza inmaculada envueltas en mortajas de papel madera y siguen defendiendo su pureza en la oscuridad de los roperos.
Pero la pureza no dura. El mundo es mancha, polvo, hollín, grasa y deterioro. El dueño de “El Nipón” es un Sísifo oriental. Terminada su tarea, debe comenzar de nuevo. Lo veo cada día afanarse encadenado a su máquina infernal cuando camino hacia Avenida de los Incas. Su mundo terrenal está ubicado bajo el dobladillo de los vestidos y polleras y las botamangas de los pantalones. Allí nomás, al alcance de su pértiga, comienza su paraíso privado. Es una lástima que los japoneses ya no abran tintorerías en los barrios. ¿Qué vecino no añora que al menos su ropa pueda ser enviada a un paraíso temporal para regresar inmaculada?
Siempre me asombró que los dioses japoneses les hayan concedido a las blusas el don de volver a la infancia.
Mónica López Ocón




Nueva tribu urbana
Estamos en problemas. Psicoanalistas, comunicólogos, dietólogos, traumatólogos, epistemólogos y otras yerbas han llegado a una tremenda conclusión: la web (que como se sabe genera la costumbre de webear) multiplica los contactos pero aísla y no fortalece los vínculos humanos.
Dicen los especialistas que Internet es un formidable instrumento de trabajo que, al distorsionarse, tiende a crear lazos efímeros que suelen desintegrarse en poco tiempo.
Es un problema cultural de las enfermedades llamadas posmodernidad y globalización: la deshumanización arrojada al “espacio vacío”. Entonces aparecen los males: individualismo extremo, competencia brutal y enfermiza a cualquier precio, subordinación acrítica al “modelo”, insolidaridad, moda light, aislamiento y lo peor: ausencia de utopías e ideales. Algo que —ya en los años 50— preocupó a Sebreli en su “Alienación y vida cotidiana” y hoy desvela a muchos filósofos.
Diego Levis, especialista en Comunicación y docente de la UBA, señala que “vivimos en una sociedad que se cierra cada vez más sobre sí misma y en la que hay cada vez menos empatía entre las personas”.
En tren de naderías, estamos destruyendo paradigmas poéticos que aniquilan viejas y reconfortantes formas de relación a la par que estructuramos máscaras y corazas que desdibujan el “ser social” que alguna vez fue orgullosa forma de vida. Hoy sobrevivimos abroquelados a estructuras abaratadas, “tinellizadas”, inodoras, incoloras, insípidas e inútiles. Es la burbuja pasatista, tilinga y decadente sin remedio.
En medio de este clima enrarecido, aparecen ciertas “tribus urbanas”, emos, floggers, cumbios, dark y… vaya uno a saber cuántas especies más. Son, en gran medida, producto de esa realidad de abulia y nihilismo. Pero hay otra tribu de reciente formación aunque con integrantes cuya condición ejercen desde tiempo inmemorial.
Los Bo-Al integran una tribu urbana a todas luces mayoritaria. Sus integrantes no son ni sectarios ni excluyentes. No visten con extravagancia ni perforan las partes de su humanidad con agresivos aritos. Son tolerantes por naturaleza y suelen interpretar la realidad exactamente al revés de cómo se presenta (a veces aciertan). Están los que se dejan penetrar por las culturas televisivas del “caño” y ciertas situaciones cotidianas que amasan su proverbial levedad sin que se les pare un pelo.
Suelen ser atlantes sin mundo que sostener. Ellos y ellas son los Bo-Al: boludos alegres. También están los Bo-Tri, boludos tristes, pero esa fauna merece ser analizada separadamente.
El genial Tato Bores los supo encuadrar con exactitud como víctimas propiciatorias de aquella “máquina de cortar boludos” que, con la célebre “máquina de impedir”, han tejido capítulos memorables de nuestra historia de decadencia y estupidización.
Los Bo-Al son multitud y anidan —en gran medida— en nuestra devaluada clase media, el “medio pelo” jauretcheano.
Ya dijimos que su mejor característica es la tolerancia: se bancan sin chistar las largas colas en reparticiones públicas, pagos fáciles, bancos y otros lugares donde se agrega el mal trato. Dan curso a los llamados telefónicos donde les anuncian que ganaron autos, departamentos y una rifa de la mutual del barrio. Luego acceden a los “beneficios” de los créditos y tarjetas con intereses estratosféricos. Compran cualquier chuchería inútil ofrecida por los libres pensadores de la venta callejera en colectivos y subtes. Se bancan el chamuyo pringoso de algunos taxistas (opinadores con el oído atento al discurso reaccionario de Radio 10) que te pasean por medio Buenos Aires con total impunidad, especulan con el semáforo y que, si les reclamás algo, te putean, te escupen y te deshilachan a trompadas. El Bo-Al, siempre contemplativo, contesta: “y bueno, ¡qué le vas a hacer!”
Compran todos los discursos, los de derecha por aquello de la “mano dura”, los de izquierda por eso de la “equidad” y los del centro porque sueñan con el “equilibrio” de las cosas. También toleran en silencio a los irascibles colectiveros que violan semáforos, frenan a lo bestia y —cual pelotita de ping-pong— te sacuden del fondo al frente con rebote incluido. Se dejan invadir por la diversidad de abusos cotidianos, por las administraciones de los consorcios que te curran hasta la última bombita de 25w en el palier. Se levantan bien temprano “para aprovechar” y, por consiguiente, se cansan más rápido. A todo este agobio, los Bo-Al, que se acostumbran a todo padecimiento, siempre ofrecen una sonrisa tan ingenua como reparadora. A veces se dispersan en una nube de gases. Los Bo-Al integran la barra de la esquina pero son siempre los que terminan pagando el café de todos. Muchas veces algo les sale mal y encima lo toman como una gracia o como un sino fatal de la vida. Difícilmente dicen no. En las mujeres Bo-Al, la cosa se dificulta. Son típicos peatones electrónicos que cruzan la avenida Callao y a la vez envían un mensaje de texto por su celular. Entonces el 60 se los lleva puestos hasta Tigre.
En definitiva, el Bo-Al compra todos los buzones y suele afirmar categórico: “si lo dijo la radio...”. Es clavado que muchos de ellos votaron a Menem y a De la Rúa y encima rematan: lo que pasa es que se dejaron rodear mal.
Con sorna, los más avispados de la barra de la esquina suelen nombrar a los boales como “Luis 32” porque —dicen— son el doble de boludos que Luis XVI.
Sí, señoras y señores, aquí estamos representados en menor o mayor medida. Y el corte abarca a todas las edades porque, como dice el poema de George Brassens: “el tiempo no tiene nada que ver cuando se es boludo”, un verdadero himno de los Bo-Al.
A no dudarlo, esta nueva tribu urbana da forma y pinta el trazo grueso de nuestra argentina promedio.
Leonardo Busquet




Red de Cultura de Boedo: camino al primer lustro.
De “colección” a “colectivo”. Transitando el tirabuzón
Sabemos que las reformas neoliberales implementadas en América Latina durante los 90 produjeron un cuadro social regresivo en toda la región. En nuestro país, la idea de crisis se asoció con la democracia y el grito colectivo “¡que se vayan todos!” puso en cuestión la legitimidad de la representación política. Si bien la continuidad institucional no estaba en juego, los partidos políticos, tal como eran concebidos, parecían haber fracasado como mecanismos de representación y gestión. Mientras la gente votaba para que los políticos se enfrentaran al poder del mercado, ellos se aliaban o sometían a él. Como parte del mismo proceso, abandonaron el territorio de acción política que fue ocupado por los denominados movimientos sociales. La ciudad de Buenos Aires no quedó al margen. Se desarrollaron diversas asociaciones sociales devenidas en campo de trabajo político.
Pasado el momento más crítico —y en el contexto descripto— en la primera mitad del año 2004, comenzó a desarrollarse la Red de Cultura de Boedo —inicialmente convocada por representantes locales del Estado—, rápidamente ganó autonomía e identidad propia. Se trataba —y aún se trata— de varias decenas de instituciones barriales públicas y privadas ligadas a la actividad social, cultural, deportiva, artística: clubes barriales, centros culturales, escuelas de enseñanza de artes, asambleas vecinales, bibliotecas, centros de jubilados, asociaciones de historiadores, asociaciones de músicos, grupos de teatro comunitarios, formaciones musicales, grupos de ballet, artesanos, artistas plásticos, teatros, periódicos barriales, cafés culturales, comedores comunitarios, grupos de asistencia social, etc. Como puede suponerse, se constituyó un espacio muy amplio, marcadamente variado, bastante heterogéneo, notablemente diverso, absolutamente inédito a nivel local y, fundamentalmente, incomparable con cualquier otra experiencia similar. Enfrentados a una nueva situación, sin recetas, definidos por nuestras carencias, como muchos fenómenos sociales de aquellos años —en este caso la carencia de representación y de otros espacios de participación— y por el sentimiento de pertenencia local, la Red se inició como una cuestión situacional, como colección de instituciones, y poco a poco se fue transformando en expresión de diversidad política y cultural, en manifestación de la organización social de la comunidad, en capital social, en espacio de ejercicio de los derechos culturales, en lugar de reconstrucción de lazos solidarios, en tejido social, en un ámbito vinculante. La Red de Cultura de Boedo se transformó en colectivo.
Trabajamos en relación con políticas públicas, el desarrollo local, cuestiones de identidad, el espacio público, la preservación del patrimonio cultural, la promoción de diversas expresiones culturales. La participación está presente en todas las instancias de cada caso —análisis y debate de la situación, propuesta estratégica, factibilidad, gestión, control y ajuste— mediante reuniones periódicas en las sedes de las distintas instituciones, trabajando en plenario, intercambiando roles. Si bien en general las acciones desplegadas por la Red no requieren de grandes presupuestos, es interesante destacar la cuestión del financiamiento. En todos los casos la subvención de las actividades se realiza a través de aporte económico que realizan las instituciones mediante una reducida cuota anual.
Es imposible reseñar en este espacio la cantidad de tareas y gestiones llevadas a cabo en los últimos cuatro años por la Red de Cultura de Boedo. A modo de ejemplo señalemos dos de ellas, representativas de nuestra acción: los festejos de la Semana de Boedo y la gestión por la plaza de Boedo.
En un contexto como el actual, en donde la política parece encerrada en la superestructura, en donde priman muchas veces los intereses individuales y las alianzas con la prensa, no es menor que un grupo de vecinos y militantes del barrio sin grandes recursos elijan la construcción colectiva, voluntaria, horizontal y participativa.
Durante estos años la Red se reveló como un espacio dinámico, en permanente discusión ideológica, en continua búsqueda de formas de trabajo, mecanismos de gestión, en crecimiento cuantitativo, transitando variaciones cualitativas, en constante evolución y transformación. Unidos por la confianza que fuimos construyendo, estamos haciendo un espacio autogestionado, recorriendo un proceso de crecimiento espiralado y de maduración como organización —tal vez un poco lento si lo comparamos con la velocidad de los cambios actuales— pero con enormes posibilidades de dar resultados perdurables.
Se trata de una experiencia para la que —como decíamos— no hay recetas, tiene más que ver con lo situacional, con lo que se va creando, tiene que ver con ir tirando de la punta del ovillo e ir viendo cuánto hilo hay para seguir tejiendo alguna historia válida. En sus comienzos pareció tratarse de la energía presente en la confusión, en el desorden. Hoy nos parece que lo que se va desplegando es el poder, la capacidad de este colectivo de re-construir saberes destruidos por el neoliberalismo.
Claudia Ferrentino
en nombre de la Red


Ponencia presentada al banco de experiencias del “II Congreso Argentino de Cultura”, que se realizará en San Miguel de Tucumán entre el 16 y el 18 de octubre, aprobada por su comité evaluador.




Sefikill
SEFIKILL: ¿Hormiga culona que conquistó Texas después de la era del petróleo? No, señora, le quedan dos posibilidades. ¿Isla del Pacífico donde se columpiaban lianas y sexos en flor antes de la invención del pecado? Le queda una posibilidad. ¿Nombre futuro del mar que parirán los hielos al derretirse el Polo Norte? ¡Lo lamentamos, señora! sinceramente, lo lamentamos... No insista señora, tampoco se trata del sable que usaban los samuráis para cortar las bolitas a los eunucos del imperio. Guardias ¡arrojadla a las leyes del mercado, que le coman las casas y los sesos! ¡Por favor! ¡Por favor!... tengo cuatro hijos, mi marido discapacitado perdió un ojo en Irak... No señora, el salvataje está reservado para los Grandes Jugadores, a ellos les ofrecemos chalecos de dólares inflables y paracaídas dorados para que flotar puedan hasta la próxima jugada, debemos culto y devoción a los sacerdotes de Plutópolis, sólo ellos conocen las claves del sistema. 700.000.000.000, ¿quién dijo que cero más cero es cero?. ¡Ignorantes!
Sefikill:Serial Financial Killers”, especie salvaje cubierta con traje y corbata que habitaba Wall Street y aledaños a comienzos del tercer milenio. Practicaban la antropofagia, jugaban vidas a la bolsa asfixiándolas en fondos de inversión volátiles, comían los restos en el centro del circo, entre cabezas caídas y valores alzados. Consta en la Gran Enciclopedia de Boedo que la palabra fue utilizada en primeras nupcias por José Muchnik, más conocido en esos lares como Josecito de la ferretería. El ideograma que permitió su rápida difusión universal fue creado por su amigo y cómplice Peter Tjebbes, quien ya se había destacado en la ilustración del Calendario Poético 2000. Podrán encontrar a continuación la copia fidedigna del correo dirigido en esa época a Mario Bellocchio, director del periódico “Desde Boedo”, que ha publicado por primera vez palabra e ideograma.

Buenos Aires, 6 de octubre del 2008
Querido Mario Bellocchio:
¿Qué podemos los poetas? ¿Qué podemos en este mundo? Reality Show Big Brother hasta la manija, no grites hermanito, este casting no es para nosotros. Sonría flores, llore leche, camine terciopelo, ¡no mire la cámara!, ¡fuera! Nos caímos del escenario, hermanito. ¿Qué podemos los poetas con toda esta impotencia?, toda la honestidad blanda inútil apelmasada, todo el amor atascado, barrera baja, huelga de luces. Disculpá, querido Mario, si estoy un poco confuso. Tratar de inventar palabras, lo único que podemos los poetas, pasarles removedor, decapar lenguajes, liberar poros para que vuelvan a respirar. Mundialización, liberalismo, capitalismo, comunismo..., palabras como camisas usadas que guardan su tufo rancio. ¿Cómo designar a legales asesinos que juegan vidas a la ruleta? En este momento un viejo cartonero arrastrando el carro, una niña vendiendo sexo, una madre vendiendo niña, un riñón en oferta... ¿Qué palabra para especuladores de vidas?, capitalistas sería un piropo, conozco empresarios decentes, que Carlitos Marx me dispense.

Luego de sacudir sesos, tirar dados y sílabas, juntar acentos y códigos, concluyo que la palabra Sefikill es la más apropiada para designar a estos seres. La misma deriva del inglés “Serial financial killers”. Su clasificación en la categoría de asesinos facilitará el proceso ante las cortes internacionales por crimen contra la humanidad. Como ya sabés, no soy partidario de la pena capital, me opongo a la tortura y a todo tipo de castigo corporal de los prisioneros. Al César lo que es del César, que paguen en cómodas cuotas el alquiler del calabozo.
Le he pedido a mi amigo Peter Tjebbes que conciba un ideograma apropiado para la difusión internacional de este vocablo. En consecuencia te dirijo la presente a fin de que sea publicada en “Desde Boedo”, dejando de este modo constancia para futuras generaciones.
Conociendo de antemano tu solidaridad con los poetas inútiles, utópicos y delirantes te envía un afectuoso saludo.
José Muchnik
(a) Josecito de la ferretería


A continuación describimos brevemente a los lectores del futuro lo sucedido en el mes de septiembre del año 2008 de la Era del Oprobio en un país llamado Estados Unidos, en esa época el más poderoso del planeta Tierra, gobernado por un incapaz cuyo nombre no pronuncio por las dudas. Como creían que Mercado era un Dios, o un Golem, o una fantástica criatura todopoderosa jugaban al Monopoly con cartas marcadas, bonos del tesoro, préstamos tramposos... Cuando la pobre gente no podía pagar, hipoteca ejecutada, váyase de su casita, es su turno, señor, ¿tampoco puede pagar?... así siguieron jugando hasta que Mercado dijo no soy Dios, ¡váyanse al carajo!, y comenzaron a caerse bancos, ilusiones y bolsas de valores, se derretían creencias y sacerdotes como verano de chocolate, la epidemia y el pánico se multiplicaban, el mundo estaba pendiente de la decisión de la Cámara de Representantes de USA que el dos de octubre de ese año aprobó el llamado plan Paulson, 700.000.000.000 de dólares fueron reinyectados en venas del sistema y bolsillos dudosos para que el juego continúe. Este cronista puede dar fe de lo sucedido hasta dicha fecha. No soy adicto a las profecías: ustedes, lectores del futuro, ya conocen el desenlace.




Los sin nombre
Sucede que despojarse de uno mismo, envolver la mirada hasta pintarla de piedra, se ha hecho rutinario.
Sucede que, varios metros bajo tierra, se derrumban y deambulan, se sulfatan, miles de cuerpos que se asumen transeúntes subterráneos y renuncian a su condición humana.
Sucede que esto sucede todas las mañanas. Instantes después de sonreír ante el café con leche, los sujetos desechan el predicado y se sumergen en la crónica rutina de sacar boleto. Con aletargada parsimonia bajan las escaleras sometiéndose al sonido oxidado de las vías. Sonido que no escuchan. Sonido que se inyecta a las venas de la mañana y les envenena el corazón, que no brinda pelea alguna y se adormece lentamente hasta mutar su latido en un murmullo.
Entonces, en ese preciso momento, los sujetos renuncian a su nombre. Se abandonan todos a una misma mueca que los avinagra lentamente. Se resguardan en sus máscaras con rostros deformes y lejanos.
Los sin nombre respiran silencio. Algunos, precavidos, desinfectan su estadía con música funcional que aminore el letargo. La llevan en el bolso o la cartera y ante el menor signo de espera, conectan la anestesia a sus oídos y se abandonan a soñar con otros pagos.
Otros —la gran e inmensa mayoría— se arropan bajo un muro cristalino, se destiñen hasta ahogarse en ellos mismos. Se desesperan por sentirse acompañados. Se despiertan solamente si se hace necesario.
El destino, pareciera, es la condena. Una meta que no llega a ningun lado. Un viaje repetido hasta el hartazgo.
Cada tanto hay quienes se rebelan. Algunos —una pequeña minoría— que expulsan el veneno y rompen sus cadenas. Destrozan con sonrisas el letargo de las vías. Se sacuden el polvo de la espera. Se transforman, alegremente, en sujetos inesperados. Por supuesto, los sin nombre los detestan.
Finalmente salen todos del ocaso subterráneo y se zambullen entre corbatas y memorandums. Se cuentan chistes de ocasión y se sonríen. Se hacen amables, corrientes y educados. Cuando el grillete aprieta el tobillo, contienen las ganas de gritar y van al baño. Muchas veces, mientras se lavan las manos, miran al espejo y le suplican que les devuelva algo. Al instante se recuerdan a sí mismos el peso del debe y el haber, y el miedo, a latigazos, les acobarda el llanto.
En los túneles los aguarda el retorno sediento de más dogma y obediencia.
Los sin nombre, pareciera, /nunca llegan a destino. /En el viaje y el silencio, /se han quedado en el camino.
Pablo Bellocchio




Plaza: el corte de las cintas
Y Boedo fue una fiesta… ¡Sí, compañeros!, se cambió la lucha por la fiesta, la desazón de tantas jornadas por la alegría que da el logro compartido, el encuentro, resultado de tantos desencuentros, la puesta en marcha de lo comunitario en contra de los intereses sectoriales y políticos; en una palabra, los vecinos junto a los vecinos, en comunidad, en comunión —diría el padre Carlos—, con un objetivo común: la Plaza para, por y de los vecinos. La tarea no terminó, incluso ahora se abre otro debate: el legal, pero este es el momento del disfrute de los que tanto lucharon por este proyecto y de los que ahora nos sumamos.
…Y la fiesta comenzó así:
La comisión llega a las 9.30 al predio, donde la gente del CGPC 5 les abre el portón de entrada (ya que no les dan las llaves con anterioridad). Los jóvenes de la juegoteca barren el lugar y acomodan los juegos para los chicos. Se organizan las mesas: la de la radio, la de venta de choripanes, con las parrillas, y la mesa de dulces (aporte de la Escuela E. P. Riviere y vecinos), también la que distribuye el diario del barrio y folletería. Desde la radio abierta transmiten información y la convocatoria a todos los vecinos, con música permanente. Desde un auto y con un altoparlante, (colaboración de la Iglesia Santa Cruz), se recorren las calles del barrio invitando a todos a concurrir, esta actividad la vienen realizando desde el día anterior.
Muy cerca de la entrada al predio, por donde se iba a cortar la cinta, algunos vecinos hacen un pozo, lo decoran con adoquines, para colocar un arbolito —símbolo de los futuros árboles que existirán en la plaza— que luego sacarán, para que la topadora no lo destruya. Los vecinos se acercan con ánimo festivo porque el proyecto de la plaza se está concretando.
Al momento de la inauguración salen del predio para cortar la cinta y volver a entrar juntos. Todos charlan, hacen consultas y compran cosas para comer.
Se registran fotográficamente algunos de los momentos más representativos de la fiesta.
Un vecino se acerca a nosotras que estábamos atendiendo la mesa de dulces y nos cuenta muy emocionado, lagrimeando, que hacía 50 años que vivía en el barrio y no podía creer que ese lugar se convertiría en una plaza; otra vecina pide la dirección de donde funciona la comisión para integrarse, otra se lamenta de no haber sabido antes de la actividad para colaborar con una torta.
Por la puerta pasa gente de tránsito haciendo boletas a los vecinos que participan de la fiesta; preocupados, entran y reclaman a los organizadores. La gente del CGP —que estaba en el predio controlando— soluciona el inconveniente.
Los chicos juegan, todos conversan y algunos bailan invitados por gauchos que representan a la provincia de Salta, cuyo ministro de Cultura lee por la radio abierta una reseña de Mariano Boedo, el prócer salteño, nombre que, elegido por los vecinos para denominar a la plaza, acaba de aprobar la Legislatura.
De la Parroquia Santa Cruz, el padre Carlos solicita que se firme una carta para que haya claridad en el INDEC.
El grupo de teatro “Callejeros” de Boedo Antiguo, realiza una representación teatral: “Oíd el grito”, mostrando momentos inolvidables de décadas pasadas y actuales.
A las 14.30 se entrega lo recaudado en nuestra mesa. Fin del encuadre, —previamente pautado con la comisión—, mientras se anuncia la muestra de cortometrajes a cargo de la Mutual Homero Manzi, a partir de las 15.

Palabras
Como vecinos del barrio e integrantes de la Escuela de Psicología Social Pichón Riviere vivimos los pormenores de este proceso que avanza a partir de que los vecinos toman en sus manos el tema de la Plaza de Boedo.
Comenzamos institucionalmente a asistir a las reuniones en el 2006 en el Club GON y nos encontramos con muchas caras conocidas, nos dimos cuenta de que habíamos compartido otros encuentros desde el 2000, por ejemplo: la incertidumbre y la necesidad de juntarnos. Asambleas y las primeras reuniones en la Martín Fierro, después en la escuela, las marchas de ida y vuelta a la Plaza de Mayo en el 2001, la lucha de los trabajadores de la fabrica Bruckman, las jornadas en la Santa Cruz, los encuentros de la Semana de Boedo, la radio de los sábados, los 24 de marzo con los diferentes homenajes, al mismo tiempo que se sumaba la lucha por el Hospital Francés .
O sea que la vecindad en nuestros barrios se viene gestando históricamente, y no puedo dejar de mencionar la Semana Trágica, yo pienso que el fuego de lucha de esos obreros es el que mantiene las brasas encendidas en nuestros barrios y nos salpican.
Hoy nos toca a nosotros ser protagonistas de este colectivo social, y ¡qué bueno es sentirse “parte de”!
Desde la Escuela y el Centro de Estudiantes participamos con diferentes equipos: en lo general, como otras instituciones, siendo una institución más de la Red de Cultura de Boedo. Y en lo particular y específico, nuestra participación en las entrevistas. Como psicólogos sociales son algunas de nuestras tareas. A través de esa entrevista gestada el año pasado muchos alumnos se sumaron a la propuesta y la acción tuvo efectos para todos: para nosotros que la llevamos a cabo y para los vecinos. Y fue una herramienta que sumó a todo lo hecho por la Comisión Todos por la Plaza. Verse con los vecinos cara a cara, en la calle, ocupando el lugar público que nos pertenece, y facilitando el poder expresarse y decir cómo quiere su plaza cada uno y como le gustaría nombrarla. Sabemos que el mail es rápido y operativo, pero tenemos que recordar que a veces es excluyente para muchos.
El 13 de septiembre la Plaza estaba afuera pero también adentro de la Escuela, porque en las aulas los que no pudimos ir contamos la experiencia comunitaria y compartimos la alegría de haber llegado a conseguir el objetivo. Con esfuerzo, muchos trámites de los cuales se ocuparon ustedes, reuniones, broncas, pero la cinta se cortó con emoción y cargó las pilas para lo que viene.
Celebramos con todos y cada uno —con algunos más y con otros menos— pero a través de una tarea en común fuimos construyendo vínculos que nos sostienen para seguir tomando en nuestras manos las necesidades del barrio.
Las experiencias comunitarias se van gestando cotidianamente y con el aporte de muchos actores, es un modelo de intervención instituyente donde los vecinos nos apropiamos del derecho que tenemos como tales. Pero eso es complicado: aceptar lo que otros deciden. Porque uno puede acordar en algunas cosas y diferir en muchas, porque tiene que escuchar la opinión de otros y aceptarla, y porque “cada uno es cada cual”. Entonces el encuentro semanal nos ayuda a tolerarnos en lo que uno es y lo que no es, en lo que puede hacer y en lo que no. Y vamos aprendiendo que la palabra de todos tiene valor y que el consenso fortalece y deja huella. Y nos permite darnos cuenta de que las cosas se pueden cambiar.
Por eso el 13 de septiembre, para simbolizarlo en un día, de la misma forma que se cortó la cinta y se plantó el árbol, es otra fecha que vamos a incluir en la larga lista de acciones, porque la Plaza es un camino en común del cual hemos aprendido todos y se transformó en un hecho social visible, concreto, posible.
O sea que como dicen los alumnos, los sueños son terrenales y hay que luchar por ellos .
Primera Escuela de Psicología Social Pichón Riviere




Informe Plaza
En la última reunión de la “Comisión Plaza” se presentaron los informes de los delegados y vecinos sobre trámites y Expedientes: Mario Bellocchio, Virginia Amestoy, Alberto Venturiello, Ildefonso Pereyra y Noemí Onetto, relataron las reuniones en el ROAC (Registro de Organizaciones de Acción Comunitaria) para formalizar la inscripción y las reuniones con los Legisladores por el tema que preocupa a esta comisión sobre el destino de los salones en el predio de la futura plaza y su uso para la comunidad.
Se reitera la discusión sobre si deberíamos exigir que se cumpla la ley pidiendo el 100% de verde o que se respeten las pautas de los vecinos en cuanto al destino comunitario de los salones. Se escucha fuertemente que los vecinos rechazan una futura oficina de turismo y más aun un asiento del GCPC5 en dichas futuras instalaciones.
Por tanto y luego de amplio debate se resuelve implementar las formas para que esos futuros salones queden bajo la administración vecinal.
Asimismo se deja constancia que se insistirá por los baños públicos en próximas acciones, como así también en la sugerencia de los vecinos sobre especies autóctonas en la futura plaza.
Los vecinos nos citamos nuevamente para intercambiar opiniones sobre el proyecto de uso de los salones en forma comunitaria.

PROXIMA REUNION DE LA “COMISION TODOS POR LA PLAZA DE BOEDO”: MIERCOLES 22 DE OCTUBRE A LAS 19.30 EN PAVON 3918 (CLUB GON)
Patricia Roselló




Fermín y el relojito de arena
Mi amigo Fermín tiene nueve años. Va a una escuela parroquial en Lanús junto a otros tantos hijos de clase media de la zona. Durante un tiempo practicó tenis, pero nunca lo entusiasmó demasiado. Como a tantos pibes en este presente tecnológico, cuesta despegarlo del televisor, la computadora y laplei; luego, es necesario que practique algún deporte. Por el lado de papá vino el tenis, pero triunfó el fútbol. Aunque últimamente se ha aventurado en la delantera y convertido varios goles en un partido, a Fermín le gusta el arco. Tuve oportunidad, en el patio del fondo de la casa de los abuelos maternos, de patearle muchos tiros sobre un arco con red de pared, postes de macetas y travesaño ausente. Fermín tiene reflejos; adivinaba la mayoría de las veces, disfrutaba del deporte: cara roja, transpiración y quería que le siguieran pateando.
Un día a la semana, dentro de los extras que ofrece la escuela, mi amigo va a fútbol. Pero transcurridos pocos encuentros futboleros, Fermín se encontró con un virus dentro de su nueva compu de cuero, y el disco rígido de la número cinco se desinfló como si hubiera caído en manos del peor de los vecinos, esos que nunca faltan en la memoria callejera de los barrios. Fue a jugar a la pelota con la camiseta de River y se encontró con varios índices acusadores; se equivocan si piensan que la mayoría de sus compañeros de fútbol eran de Boca: ocurrió que la expresión pegada a la mirada crítica apuntaba la siguiente línea: ¡Es trucha! Fermín volvió triste, acusado de tener lo que podía tener y se lo contó a la madre. La situación corrió por la familia; apareció el tío Claudio y le prestó una de River firmada por el equipo, uno de sus tesoros, y Fermín fue al frente con la nueva bandera. Entonces le respondió el número uno de los acusadores: Mi papá tiene una firmada por Francescoli. El reguero siguió corriendo familia adentro y un primo, Atilio, en una acción que lo distingue, le regaló a Fermín una camiseta original del club Chelsea del fútbol inglés. Y ahí fue Fermín contento, una vez más buscando, de alguna manera, ser aceptado por sus compañeros. La respuesta fue: Es usada.
Cuando Fermín viene a mi casa mira mis bibliotecas colmadas, espía en todos los rincones; es posible que mientras ve los libros piense que quizá por leer mucho me río poco (soy demasiado serio, no te equivocás, pero no por leer o escribir). En cada visita de Fermín se produce un vuelco en el tiempo. La ceremonia se repite desde la primera vez; descubrió sobre mi escritorio un relojito de arena, un juguete de madera y vidrio barato que Fermín se encarga cada vez de dar vuelta para que corra la falsa arena de un color celeste paliducho. Mira fijo la miniatura que guardo desde mi prehistoria.
Vuelco, giro, el relojito cada día, especialmente por las mañanas, una, dos, tres veces, las que sean necesarias para empujar el día o la vida; vuelco la arena hacia el otro mundo como aquelarre necesario en cada nueva luz; ¿por qué?, no sé, quizás en el fondo sean las ganas que tengo de que ciertas cuestiones cambien en el baile de este mundo.
Al enterarme del problema de Fermín pensé, de inmediato, en mi experiencia personal. Viví hasta los veintipico de años en Martín Coronado, una modesta localidad de la provincia de Buenos Aires. Tuve una infancia feliz, disfruté de una escuela primaria maravillosa, me encantaba estudiar, aprender; hijo de trabajadores, jamás me faltó nada, tuve cariño, ropa, comida, juguetes (los que se podían comprar, y si no se podía, ningún problema, no se podía: todavía tengo pendiente la pista de cochecitos, mi sueño), (sí, Fermín, también me regalaron muchos libros). Pero la historia se rompió un poco bastante con mi ingreso a la secundaria. Caminaba quince o veinte cuadras hasta el Bernardino Rivadavia de Ciudad Jardín, una zona pegadita a la base aérea de El Palomar. Desde el primer día fui “un negro” de Martín Coronado. Entre mis compañeros había hijos de militares, nuevos ricos, retoños de una clase media acomodada. Había también buena gente, pero eran los menos. Todo se cortaba por la apariencia y en eso la ropa se llevaba la frutilla de la torta. Donde principalmente quedaba expuesta la cuestión era en las clases de educación física: si no tenías las tres tiras, por ejemplo, no existías. Tampoco existías a la salida, cuando se sacaban el blazer y el guardapolvo para enseñar lo que había abajo, la marca que los hacía lindos y mejores. Jamás fui aceptado, hice amistad con el grupo de ignorados que venían desde los países limítrofes, es decir, de aquellos lugares que existían fuera de Ciudad Jardín, y con algunos habitantes de la ciudadela que eran distintos, con otra formación para la vida. En esta época maravillosa de mi adolescencia (todavía dudo cuando hablo de la colimba, ¿habrá sido más terrible que la secundaria?) apareció también Clarita Di Nisio, profesora de castellano y literatura; gracias a ella pude tranquilamente no haber escrito una línea en mi vida (tan grandes sus bondades pedagógicas), ella terminó de quebrar mi amor por el estudio, ella y el sistema de repetición sin sentido (y yo no tengo plumas ni digo “la papa”, ¿no te parece, Fermín?). Fue en el mismo ámbito donde recibía los mayores desprecios donde encontré mi manera de hacer justicia (popular, se entiende). Jugaba bastante bien al fútbol y entonces ahí, en ese único momento, yo tenía identidad. Me querían en los equipos, les servía, y aceptaba gustoso. Desde el principio elegí jugar de cuatro, en la defensa, nada más que por frenar a los héroes de las marcas, obvio, casi todos tenían que ser habilidosos y delanteros. Mi puesto de defensor me permitió revolcar a más de uno; no debería haber sido así, digo hoy, pero fue; no siempre iba a la pelota, iba a la pierna: por impotencia, por bronca, por primera sangre, y porque yo no venía de una casa donde enseñaban a despreciar al otro porque tenía menos que uno. Mis compañeros de equipo en el barrio, en el club 12 de Octubre, muchos, vivían en la villa miseria que había a la vuelta de mi casa. Claro que quizás, en esos tiempos, alcanzaba con tener un buen ejemplo en casa. Claro que en esos tiempos los pibes no eran los consumidores diplomados de este mundo globalizado. Hice justicia también con Di Nisio: amo la literatura y escribo.
A la vista queda el cambio, la discriminación sufrida por Fermín es la misma que sufrí yo. Tanto Fermín como yo tuvimos y tenemos lo que podemos tener, el tema es que él lo vive desde la primaria. A él no le enseñan en la casa a discriminar, pero en la sociedad globalizada (una efectiva globalización de la miseria y de las miserias humanas), los pibes terminaron siendo tan consumidores como los padres. Son los pibes los que piden llevar a la escuela el teléfono celular sin tener una necesidad real, los que quieren llevar el mp3, los que quieren la marca, los que dicen en voz alta el nombre del lugar maravilloso al que se van de vacaciones, y no vale la pena seguir con el listado; los pibes, en definitiva, hacen lo que sus padres: tu valor como persona está en relación a tu sustento material. En esta sociedad la primera discriminación es económica, después entran las otras: sos gordo, tenés un problemita sexual, venís de Paraguay o de Marte. El hombre termina apuntando a una sola ecuación económica donde no queda lugar para las verdaderas bondades humanas. Y si los pibes terminan perdiéndose lo que realmente importa, estamos condenados. Está establecido que alguien es exitoso o sólo puede ser feliz si tiene dinero, y el maná hay que conseguirlo a como dé lugar. Hoy no cotiza la amistad, vale el interés; solidaridad, ¿para qué?, el simple hecho de dar una mano, de ayudar, desde chico, a la madre o al padre, va quedando de lado en la corrida. Importa la computadora, seguro, importa estar atento a la época, desde ya, pero sin dejar de ser humanos.
Si un grupo de pibes va a jugar a la pelota y lo primero que ocurre es que se miran las marcas de la ropa, hay algo que no está funcionando bien. Hay pibes que acusan al otro por no tener, lástima por ellos porque quedan al margen del compañerismo; hay pibes que no apuntan a nadie y solo quieren jugar, lástima porque ellos también pierden cuando sólo querían ser aceptados. De alguna manera necesitamos ser aceptados como personas, repito, como personas, no como sociedad unipersonal de lucro y apariencia.
Escribo por impulso, no descubro nada, la situación es conocida. Me pregunto por los maestros en las escuelas, me pregunto por los padres de tantos pibes (¿dónde están, muchachos?) que sólo sueñan con la riqueza para exhibirla frente al que podría ser su amigo; qué nos queda si a esta globalización miserable de los valores no se le opone una resistencia. Hay que hacer justicia, no la que hacía yo pegando una patada, hablo de la justicia a través del diálogo en todos los lugares donde la palabra pueda llegar a los pibes, para que no sean una marca, para que no terminen embobados mirando culos y tetas por tv éxito, para que mañana puedan ser hombres que tengan un puñado de verdades, esas que los definan como personas; sólo entregándoles herramientas podrán saber por dónde pasa el mundo de los seres humanos, todos necesitan saber que la vida de las personas debe ser digna, adentro y afuera; de lo contrario, solo habrán sido un número que hizo números. Los pibes son víctimas, a ellos les venden, a ellos los compran, y necesitan una señal; en realidad, todos necesitamos esa señal.
Fermín sigue en fútbol, aprende sobre posibles momentos amargos de la vida y a atajar penales; y yo me río poco, por ahí por culpa de la secundaria, de la colimba y de este mundo que poco o nada me gusta.
Fermín y yo damos vuelta el relojito de arena, quizá buscando un pase mágico, algo de literatura de la resistencia que no pueda controlar Clarita Di Nisio, que haga justo y feliz nuestro tiempo.
Edgardo Lois




POEMA
A un buzón de un barrio céntrico

Viejo amigo buzón, petizo y ñato,
me inspirás compasión
clavado en la pared. Lugar ingrato
para tu ministerio de buzón.

Me imagino el dolor y la tortura
de nutrirte con cartas comerciales,
catálogos, facturas, memoriales...
¡Qué opinarás de la literatura!

Buzón hermano: Yo en verdad te digo
que tengo el más cristiano y puro móvil:
cuando venga el cartero en automóvil
y te meta la llave en el ombligo
y te cambie el estómago de trapo,
le gritaré: ¡Cartero, por favor,
lléveselo al suburbio, que su boca de sapo
no conoce las mieles de las cartas de amor!...

Gustavo Riccio




EDITORIAL
Espacio verde
Un domingo de sol es un par de brazos abiertos al goce de la vida. Aunque no lo veamos el sol siempre está se transforma en lírica conformista cuando lo podemos disfrutar en plenitud. Y si el domingo, compensador de jornadas laboriosas, lo ofrece generoso, basta con un pequeño espacio verde como entorno para sentirse pleno y gozoso a distancia sideral de los vaivenes de la timba financiera mundial.
Directorio y Lacarra, Parque Avellaneda. La vereda de la confitería de la esquina, un café posalmuerzo y la distendida mirada hacia los árboles –algunos centenarios– que enmarcan un Watteau porteño.
La concurrencia toma un crescendo que alimenta la sobremesa. Algunos eligen el paso previo por la feria polirrubro del entorno. Tan variada como los paseantes: sol@s, acompañad@s o familieros; humildes o con jogging de marca; rubios, castaños o morochos; todos conviviendo en la travesía sin estela por los prolijos senderos de granza roja.
Los canteros lucen prolijos y en los caminos destella el filtro de un pucho solitario que se le cayó a algún descuidado. Más allá, en la periferia, la desprolijidad de un detalle corrobora que estamos en la ciudad de Buenos Aires. Y el feliz trencito de mi infancia tiene un parate que me decepciona: suspendido hasta nuevo aviso. No se dice por qué.
La Casona de los Olivera afina los últimos detalles para quedar tan resplandeciente como cuando se creó, o aún más. Y su resplandor actual mucho tiene que ver con su vida interior. Porque, contrariamente a su origen de satisfacción para pocos y privilegiados, ahora tiene un extenso programa cultural de goce irrestricto y masivo.
Llevado por mi ansiedad de plaza para Boedo me lanzo a la búsqueda de culpables de estos logros: “Unidad Ambiental y de Gestión Parque Avellaneda”, “Mesa de Trabajo y Consenso, Vecinos más Gobierno”, y a continuación: “Programa Ambiental Dirección General de Espacios Verdes”; queda poco para explicar. Más allá, un bellísimo lugar al aire libre cobija un escenario y espectáculos artísticos que privilegian a los únicos privilegiados, sin desdén de goce para los mayores. La pileta de natación luce, remozada, su excepcional diseño arquitectónico con su inmensa puerta de cobre y bronce.
Un banco de madera me convoca al descanso de la extensa recorrida. La brisa y la sombra de los jacarandaes maduran viejos sueños boedenses de la conquista de un espacio que recree, en pequeña escala, este paraíso porteño.
Lo siento al alcance de la mano. Los habitantes de este desverdizado rincón porteño estamos en vísperas de empezar a construirlo.
Mario Bellocchio




VER, LEER Y ESCUCHAR
Espacio de crítica literaria, teatral y de ediciones musicales

LA POESIA OPACA
Fernando Kofman
Ediciones Recovecos, Córdoba, 2008.


Kofman, partiendo de la célebre frase de Adorno que afirma que “después de Auschwitz la poesía no es posible”, postula una negación tanto de las imágenes bellas como de la expansión sentimental del poeta. Se elimina, así, toda aspiración a lo sublime, al lirismo extremo y a la luminosidad, porque esos conceptos pueden “devenir en ideología”. Y sostiene que “Otra instancia de la opacidad poética es que desacraliza el mundo, y muestra que ese supuesto objeto literario bello es mercancía y como mercancía se interroga”. Y en este ensayo elige a tres autores argentinos para ejemplificar su pensamiento.
Andrea Gagliardi (1960) trabaja en “Profesora perfectil” una suerte de narración humorista, ya que, si se yuxtaponen sus versos, se estaría ante un cuento: es lo que Kofman llama “la expresión seca”.
De Santiago Espel (1960) presenta “El espasmo”, que aporta un ritmo sostenido e imágenes sin ornatos que convocan al absurdo para “cruzar lo político sobre el discurso poético”.
A su vez, David Birenbaum (1960) apunta al autoritarismo cotidiano que parece haberse encarnado en nuestra sociedad (“Zavaleta el del eclipse/ ha descubierto que el fascismo es fascinante”).
Son excepcionales la composición y el diseño creativo de las ilustraciones de tapa e interior de Inés Bonnet, que terminan de redondear un libro recomendable por su calidad y su planteo original. (G.C.)


BARRIOLOGIA Y DIVERSIDAD CULTURAL
Angel O. Prignano
Ediciones Ciccus, Buenos Aires, 2008.


El amor por un barrio, por sus cosas y por los recuerdos sustanciales que le están adheridos, ha madurado en el autor hasta constituir un profundo afán por conocer y saborear todos los barrios y, por esa vía, a Buenos Aires en su conjunto, tomada la ciudad como épitome de una actitud particular y trascendente de la vida. Ese es, en resumen, el sentido de la “barriología”, tal como la entiende Prignano, acreditado historiador cuyo sentimiento nació en Flores Sur pero se ha extendido ahora a todos los extremos en que es reconocible la condición porteña, y también a todos aquellos rastros que la “petite histoire” deja como claves útiles para franquear aspectos de la aventura humana. Quiso conocer los bordes de su barrio y, andando el tiempo, por ese camino arribó al rigor y a las satisfacciones que brinda la investigación del pasado, la tenaz compilación de datos y la interminable compulsa de testimonios y archivos. En ese punto el libro, que es en sí una exposición y apología de la labor y de los logros de quienes bucean en las antigüedades zonales de Buenos Aires, se convierte asimismo en las subjetivas memorias de un barriólogo, de un caminador enamorado de calles, de parajes, de tradiciones, de alguien que ha encontrado su destino sentimental en el trabajo de preservar ayeres entrañables. En lo ideológico es por demás interesante el fino matiz con que Prignano contrapone el afán identitario, connatural a este tipo de investigaciones, a la necesidad de exaltar la diversidad enriquecedora: distintos barrios entrañan, de por sí, gente diversa, costumbres disímiles, orígenes variados y épocas también divergentes. La suma afectiva y comprensiva de esas diferencias es la que establece la unidad sustancial del todo. ( F. S. Z.)


ESPAÑA Y LA MEMORIA PERDIDA
Alberto Portas Gómez
Ediciones Centro Betanzos, Buenos Aires, 2007


Un libro que documentadamente aporta una luz brillante y esclarecedora acerca de la Guerra Civil Española (1936-1939), tan absurda y dolorosa como todas las guerras motivadas por la voracidad al servicio de mezquindades económicas.
España (1931): mediante el legítimo voto popular decide constituirse en República.
En 1936 un oscuro y nefasto personaje -Francisco Franco Bahamonde- desde el sometido Marruecos colonial, encabeza un movimiento ilegal que desangra a España durante tres años enfrentando a hermanos y con un horroroso saldo de muerte y dolor.
Luego del triunfo de los insurrectos ilegales, seguirían casi cuarenta años de oscurantismo y represión. Todo esto ya es historia sabida. ¿Cómo fue posible tanto dolor y enfrentamiento fratricida? Sería ingenuo pensar que la cosa termina tristemente en 1939. No sólo no termina ese año sino que tampoco comienza en 1936 con una mera rebeldía encabezada por Franco.
Portas Gómez bucea en testimonios y documentos donde muestra el trabajo de marionetistas y ocultos tejedores que tras fachadas democráticas, y en las sombras del poder económico de las potencias mundiales, apoyaron, apañaron y hasta crearon el conflicto. Empresas internacionales, diplomáticos, y toda una galería de cómplices alimentaron, sostuvieron y enarbolaron hipócritas banderas. La investigación del autor brinda un pormenorizado cuadro de la situación mundial de la España de 1936, entre las dos guerras mundiales. Hay en el libro un tratamiento muy prudente frente a la oscuridad de ciertos episodios relevantes en el período histórico de los hechos. Por ejemplo, la figura de Manuel Azaña, la desaparición de Andrés Nin, la sospechosa actuación del escritor Arthur Koestler y de otras figuras relevantes.
El coronel Francisco Galán, protagonista de los hechos y uno de los jefes del Quinto Regimiento mantuvo conversaciones con el autor acerca de toda la contienda, y sus palabras son elocuentes y nos introducen de lleno en el tema tratado: Algún día habrá que reparar seriamente y sin prejuicios de ningún tipo, en las causas que transformaron una sublevación [la de Franco] que entre españoles hubiésemos sofocado en un par de semanas, en una guerra prolongada y cruel, que los centros de poder mundial toleraron, regularon en su desarrollo, su desenlace, y la feroz dictadura que marcó nuestra posguerra. En síntesis: un trabajo serio y documentado que arroja mucha luz sobre esta tragedia y asimismo señala caminos y puertas para proseguir con la investigación que todavía tiene zonas oscuras. (O.C.M.)




CULTURA GRATUITA
Guía de actividades culturales barriales que no requieren erogación alguna




TINTA ROJA EN EL GRIS DEL AYER
Mario Bellocchio

presenta su muestra fotográfica con intervención de arte digital

MUSEO DE LA CIUDAD SALA QUERUBINES (Defensa 223)
(HASTA EL 2 DE NOVIEMBRE de 11 a 19, INCLUSIVE FERIADOS)
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MUSEO MONTE DE PIEDAD
(Boedo 870, 2º piso por escalera)
Tel.: 4 931-8204/ 4 931-1605; Fax: 4 932-4680,
E-mail: museo@bancociudad.com.ar
HORARIOS DE VISITA AL MUSEO: Lunes, miércoles y viernes de 10 a 17.
Martes y jueves 10 a 20. VISITAS GRUPALES: concertarlas telefónicamente.

La noche de los museos - 15 de noviembre 2008
Programa de actividades.
19 hs: video “5 años de museo” guía convencional
19.30: espacio de narraciones literarias
20 hs: “viví el museo” teatralizacíon del recorrido histórico
21 hs: concierto de música popular
22 hs: coro del banco ciudad
23 y 24 hs: “viví el museo” teatralizacíon del recorrido histórico
01 hs: concierto de música popular
1:30: video “5 años de museo” guía convencional
En el auditorio: muestra colectiva de arte: artistas plásticos premiados en concursos organizados por el banco ciudad, que actualmente integran su patrimonio.

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SEMANA DE LOS MUSEOS de Buenos Aires
Del 6 al 12 de octubre con entrada gratuita

La Subsecretaría de Patrimonio Cultural, a través de la Dirección General de Museos, celebra el 6 de octubre - Día de los Museos del Gobierno de la Ciudad, presentando del lunes 6 al domingo 12 de octubre la Semana de los Museos de Buenos Aires
Museos: Casa Carlos Gardel, de Arte Español Enrique Larreta, de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco, de Arte Popular José Hernández, de Arte Moderno de Buenos Aires, de Artes Plásticas Eduardo Sívori, de Esculturas Luis Perlotti, de la Ciudad, del Cine Pablo C. Ducrós Hicken, Histórico de Buenos Aires Cornelio de Saavedra y el Centro de Museos de Buenos Aires, sede de esta Dirección. La entrada a los museos durante esta semana será libre y gratuita.

Además de las múltiples actividades que el público podrá disfrutar en los museos (cine, música, teatro, visitas guiadas, etc.), durante la Semana se inaugurarán varias muestras destacadas:
*Josef Sudek, fotografías. Colecciones de la Galería Moravia de Brno (Rep. Checa). En el Museo de Arte Hispanoamericano Isaac Fernández Blanco, Suipacha 1422. Inaugura el martes 7 de octubre a las 19:00.
*Joyas del rock. Exposición colectiva del grupo Huella digital.Museo de Arte Popular José Hernández, Av. del Libertador 2373. Artesanos urbanos, en el marco del Programa PAr. Inaug. el miércoles 8 de octubre a las 19:00.
*Esculturas en el Jardín XVII. En el Museo de Arte Español Enrique Larreta, Av. Juramento 2291. Inaugura el sábado 11 de octubre a las 12:00.
*Antonio Pujía: Homenaje a la Eterna Mujer. Retrospectiva. En el Museo de Artes Plásticas Eduardo Sívori, Av. Infanta Isabel 555 - frente al puente del Rosedal. Inaugura el sábado 11 de octubre a las 12:00.
Los Museos invitan a los vecinos de la Ciudad a valorar su patrimonio personal. Jornada sobre Tasación, se realizará el sábado 11/10 de 11 a 16
Más información sobre la programación de Museos de Buenos Aires en http://www.museos.buenosaires.gov.ar/
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CINE GRATUITO EN LA LEGISLATURA
Subsecretaría de Patrimonio Cultural - Dirección General de Museos -
Museo del Cine “Pablo C. Ducrós Hicken”

Se presenta los martes a las 18.30 hs en el Salón San Martín del Palacio Legislativo (Perú 160) con entrada libre y gratuita.

21 de Octubre: “Oro nazi en la Argentina” (Dir. Rolo Pereyra)
28 de Octubre: “La TV y yo” (Dir. Andrés Di Tella)
JOVENES DIRECTORES
4 de Noviembre: “El amor (primera parte)” (Dir. Fadel, Mauregui, Mitre, Schnitman)
11 de Noviembre: “Nadar solo” (Dir. Ezequiel Acuña)
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DOMINGOS DE CINE EN EL C. C. RECOLETA
Organizado por el Museo del Cine “Pablo C. Ducrós Hicken” y el Centro Cultural Recoleta
todos los domingos de junio a noviembre se desarrollarán tres encuentros con el cine.
Entrada gratuita.

OCTUBRE: (Domingos 5-12-26)
NOVIEMBRE (Domingos 2-9-16-23-30)

A LAS 14.30: CICLO FRANKENSTEIN vs. EL HOMBRE LOBO, 2 films del Hombre Lobo y 1 de Frankenstein
A LAS 16.30: TRAYECTORIA BAFICI, los premios al cine argentino del Festival de Cine Independiente.
A LAS 18.30: ELEGIDO POR (películas programadas por RUBEN SCHUMACHER en septiembre. Octubre por ERNESTO SABATO)
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PROGRAMACION DE BARES NOTABLES
Informes: programacionbaresnotables@buenosaires .gov.ar

ESQUINA HOMERO MANZI Av. San Juan y Av. Boedo LILIANA CASINNI -
Tango Viernes 17 y 24 de Octubre - 18:30 hs

CONFITERIA DEL HOTEL CASTELAR Av. De Mayo 1148/52 DUO LEW - D´ATTELLIS - Folklore Sábado 18 y 25 de Octubre - 19:30 hs

BARBARO - Tres Sargentos 415 MANTECA! - Jazz Sábados 25 de Octubre - 23:00 hs

ENTRADA LIBRE. NO SE COBRA DERECHO A SHOW -
ENTRADA SUJETA A LA CAPACIDAD DEL LOCAL
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CINE AL SUR y CAFÉ DE LA CULTURA CINE:
TODOS LOS JUEVES
A LAS 20:30 HS. Cine documental con contenido histórico, político, social y cultural. Asoc. Mutual Homero Manzi. Av. Belgrano 3540 - Tel.: 4 932-3940

CAFÉ DE LA CULTURA POPULAR
Miércoles 15/10 - 20 hs. "Los Malditos" y la Cultura. Panelista: Norberto Galasso.
Miércoles 22/10 - 20 hs. Homero Manzi en la Bisagra de la Historia. Panelista: Leonardo Nápoli. Miércoles 29/10 20 hs. Arte y Política. Panelista: Alberto "Paco" Fernández de Rosa.

Sábado 11 de octubre - 16 hs.Taller de construcción de "fantasías" y "cabezudos" del Carnaval. Tallerista: Juan P. Martínez Rabal.
Sábado 18 de octubre - 16 hs. Taller de baile, bombo Tallerista: Gallego Rubén Espiña.
Sábado 18 de octubre - 22 hs. Recital del Tata Cedrón .
Miércoles 5 de noviembre - 20 hs. La Canción Militante. Panelista: Ignacio Copani
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BARRIO PARQUE CHACABUCO
PRIMERA JORNADA DE HISTORIA
Organizada en conmemoración del 25º aniversario de su creación (el 11 de noviembre de 1983), la Junta de Estudios Históricos del Barrio Parque Chacabuco.

Se desarrollará el 8 de noviembre de 2008, de 9 a 16, en el Salón Perboyre del Santuario Ntra. Sra. de la Medalla Milagrosa, Av. Asamblea 1571. Dirigida a todos los vecinos y no vecinos, historiadores o no, con el objetivo de fomentar la investigación y producción en el campo de la historia barrial
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ACTIVIDADES GRATUITAS en ALIARSE
Dean Funes 1075 - 4 931-9293
Aliarse para Educación (Conciencias Líderes Creativas)

Invita a Grupo de Estudio para desarrollar Herramientas Bio-inteligentes (Pedagogía 3000).
En el marco de Educación Holística y Sistémica es posible (Padres-docentes)
Miércoles 13 a 15 y Viernes de 18:30 a 20:30

Proyección de película "Evolución Indigo"-Viernes 31 de Octubre 18:30 hs.
Confirmar asistencia 4 931-9293 o (15)- 5661 3363
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CONGRESO ARGENTINO DE CULTURA
y la Red de Cultura de Boedo
Organizado por la Secretaría de Cultura de la Nación, el Ente Cultural de Tucumán, el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y las áreas de cultura provinciales, se realizará,Cultural de Tucumán, el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y las áreas de cultura provinciales,
se realizará, entre el 16 y el 19 de octubre, el Segundo Congreso Argentino de Cultura, que tendrá su sede en San Miguel de Tucumán.

Sobre el eje “Cultura y desarrollo”, el congreso abordará temáticas tales como “Las relaciones entre cultura y desarrollo”, “Cultura y economía”, “La identidad nacional y los procesos de desarrollo”, “Diversidad cultural y derecho a la cultura”, y “Cultura y comunicación. Las industrias culturales, y las tecnologías de la información y la comunicación (TIC)”.

Todos los ciudadanos podrán inscribirse en forma gratuita hasta el 16 de septiembre en www.congresodecultura.org.ar y en las sedes de los organismos de Cultura provinciales.
La Red de Cultura Boedo participará como expositora del banco de experiencias que consistirá en una muestra de fotografía y textos referidos a la experiencia de constitución y desarrollo de la RED.
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CONGRESO INTERNACIONAL de Patrimonio urbano y normativa local
En el marco del Congreso, el día jueves 30 de Octubre de 2008, en la Sala C del Complejo Cultural San Martín, se desarrollará un taller donde podremos volcar nuestras experiencias, las que luego se incluirán en una publicación posterior de la Dirección de Patrimonio Urbano.
Las acreditaciones comenzarán a partir de las 9 horas, dándose inicio a las 9.30 horas a la actividad, que tendrá como cierre un lunch en el horario del mediodía.
Para quienes venimos reclamando históricamente que las políticas oficiales tengan en cuenta nuestras experiencias como modelos a imitar, tenemos en este espacio un hito donde marcar un camino a seguir; no lo desaprovechemos.
Moderador: Ing. Manuel Vila (Presidente del Foro de la Memoria de Parque de los Patricios, Presidente de la Junta de Estudios Históricos de Parque de Los Patricios, Consejero del Plan Urbano Ambiental)
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BARRIOS PORTEÑOS ABREN SUS PUERTAS
Dirección General de Patrimonio e Instituto Histórico

JUEVES 30 DE OCTUBRE.
11:00 HS. DIÁLOGO CON LA ARTISTA PLÁSTICA VENERANA (RITA) MARCHIONE Encuentro: Cosquín 111. Liniers. Coordinan: Nelly Pareja y Horacio Spinetto
15:30 HS. CAPILLA Ntra. Sra. DE LAS FLORES. LUJAN PORTEÑO (síntesis de dos templos demolidos) Encuentro: Av. Lacarra y Av. Directorio - Parque Avellaneda. Coordinan: Juan Carlos Arias Divito, Lidia Yadarola y Pablo Vinci
17:30 HS. DIALOGO CON EL PINTOR MIGUEL D’ARIENZO EN EL BAR OVIEDO (CAFÉ NOTABLE DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES) Encuentro: Av. Lisandro de la Torre y Av. de los Corrales Mataderos. Coordinan: Miguel D’Arienzo, Horacio Spinetto y Silvia Sasarini

VIERNES 31 DE OCTUBRE
9:00 HS. OBSERVATORIO METEOLÓGICO VILLA ORTUZAR. Encuentro: Av. de los Constituyentes y Av. F. Beiró ? Villa Ortúzar. Coordinan: Mabel Roelants y Pablo Vinci
11:00 HS. PANADERIA L´ÉPI (La panadería del programa del canal ELGOURMET.COM de Bruno y Olivier)Encuentro: Roseti 1769 Villa Ortuzar. Coordinan: Bruno Gillot, Olivier Hanocq y Lidia Yadarola
15:30 HS. CEMENTERIO BRITÁNICO. Encuentro: Av. Elcano 4568 - Chacarita. Coordinan: Sr. Eduardo Kesting y Silvia Sasarini
18:00 HS. DIALOGO CON EL PINTOR ROBERTO DEL VILLANO. Encuentro: Loyola 546 ? Villa Crespo. Coordinan: Roberto del Villano y Horacio Spinetto

VISITAS PERMANENTES
AGRONOMÍA:Último sábado de cada mes a las 10:00 hs. Tinogasta y Av. San Martín. Coordina: Mabel Roelants. Consultas 4521-7284
MATADEROS:Ultimo sábado de cada mes 16:00 hs. Parque J.B.Alberdi - Administración de los Mataderos. Bar Oviedo (Ex Bar de los Payadores) - Plaza Fernando Ghio. Mirador Salaberry. Coordina: Mus. Zulema Cañas Chaure. Consultas 15-3146-2393 - 4687-7771
PARQUE CHAS: Último sábado de cada mes a las 11:00 hs. Av. de los Incas y Av. Triunvirato. Coordina Magdalena Eggers. Consultas 4522-9321
CABALLITO: Parque Rivadavia junto al monumento a S. Bolívar. El Parque Rivadavia y su entorno. Plaza Primera Junta frente al monumento a Azcuénaga. Plaza Primera Junta, su entorno y el Tranvía. Coordinan: Marina Bussio y Héctor Núñez Castro. Consultas 4988-9908
SAN NICOLÁS: Asociación Unione e Benevolenza. Último miércoles de cada mes. Juan D. Perón 1362. Coordina: María Paiella. Consultas 4383-8890
Programa Los Barrios Porteños abren sus puertas. Coord.: Arq. Horacio Spinetto Lidia Yadarola / Silvia Sasarini / Pablo Vinci
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Ciclo Cultural en la UTN
Entrada libre y gratuita.
Más información: Secretaría de Cultura y Extensión Universitaria
Medrano 951 - 2do. Piso Teléfono: 4867-7601
e-mail: cultura@sceu.frba.utn.edu.ar

BUENOS AIRES CROSS OVER ORQUESTA miércoles 8 de octubre. 19 horas - Aula Magna
Medrano 951
BANDA SINFÓNICA DE LA CIUDAD DE BS. AS viernes 10 de octubre. 19 horas - Aula Magna
Medrano 951
BANDA SINFÓNICA NACIONAL DE CIEGOS miércoles 15 de octubre. 19 horas - Aula Magna
Medrano 951
CORO Y CAMERATA FRBA-UTN viernes 17 de octubre. 20,30 horas - Campus
Mozart 2300
FENIX JAZZ BAND Y JAZZ SESSION jueves 23 de octubre. 20,30 horas - Aula Magna
Medrano 951
CORO Y CAMERATA FRBA-UTN viernes 24 de octubre. 20,30 horas - Aula Magna
Medrano 951




EL POEMA DE JUAN VEDERA

UNA mezcla de bronca y mucha pena
me produce esa pobre muchachada
que se deja engrupir por las giladas
que los yonis exportan, o envenenan.

Deliran como locos los melones
si hace ruido un tarado madeinusa,
el mate sigue virgo, no se usa
más que para copiar a esos cabrones.

¿Cuándo se avivarán que están lamiendo
la mano que los faja y los afana,
que les están vaciando los marotes?

¿Es que no hay otra juventú peleando,
a la que no se engrupa con macanas
y que arme finalmente el despelote?

Juan Vedera




Colaboran en este número:
Pablo Bellocchio, Leonardo Busquet, Germán Cáceres, Escuela de Psicología Social Pichón Riviere, Claudia Ferrentino, Edgardo Lois, Mónica López Ocón, Otto Carlos Miller, José Muchnik, Patricia Roselló, Diego Ruiz, Fernando Sánchez Zinny, Juan Vedera